1 de octubre: Entre dos fuegos

COMUNICADO DEL PARTIT REPUBLICÀ D’ESQUERRA – ALTERNATIVA REPUBLICANA

A raíz de la convocatoria por parte del Gobiernode la Generalitat para el 1 de Octubre de un referéndum de autodeterminación en Cataluña, punto culminante del proceso que vivimos desde hace ya unos años y que el gobierno español pretende impedir por todos los medios, estamos asistiendo a una escalada de tensión entre la Generalitat y la Moncloa, que se ha trasladado también a la sociedad civil, de consecuencias todavía imprevisibles pero que sin duda tendrán un impacto profundo en la sociedad catalana y española, y que de momento, ya está dejando claro el fracaso rotundo del régimen de 1978.

Para los republicanos y federalistas que creemos en la necesidad de celebrar un referéndum acordado, pero también en la búsqueda de soluciones y alternativas políticas a los conflictos, asistir al espectáculo lamentable que estamos viviendo, donde ya incluso a nivel de calle el diálogo razonado ha quedado sustituido por un fanatismo y un maniqueísmo que viene a justificar cualquier acción mientras acorde con los objetivos políticos de los unos o de otros, resulta agotador y desalentador, ya que sentimos como este conflicto profundiza cada día más en el alarmante fractura social que se está sufriendo en la sociedad catalana.

Por un lado, la desproporcionada reacción represiva del gobierno del PP, que, aunque previsible, da una pátina de autoritarismo a los acontecimientos que hace estremecer. El régimen del 78 está mostrando ahora más que nunca su condición de régimen heredero de la dictadura. Más grave e injustificada es todavía la acción represiva cuando el gobierno Rajoy ha negado en redondo a tratar el conflicto en Cataluña de una manera dialogada, democrática y acordada. Persecución de alcaldes, requisa de urnas y papeletas, prohibición de actos, utilizacion de la fiscalía con fines políticos y partidistas, asalto de la Guardia Civil a las instituciones catalanas … todo ello constituye un asalto a principios básicos de una democracia que ellos dicen defender. Estas acciones merecen todo nuestro rechazo y son una muestra de la incapacidad del régimen de 1978 para entender su realidad plural, resolver el encaje de sus pueblos y establecer una convivencia fraterna y justa en nuestro país. Los republicanos siempre lo hemos denunciado y lo denunciaremos, y seguiremos proponiendo nuestra alternativa republicana y federalista.

A pesar de la aspiración legítima de organizar un referéndum de autodeterminación, no parece que la vía unilateral impulsada por la ley del referéndum y, sobre todo, la ley de transitoriedad aprobadas por el Parlamento de Cataluña de forma legalmente dudosa (sin mayoría suficiente y pisando los derechos de la oposición y las minorías) que prevén la declaración de la independencia dos días después del 1 de octubre si gana el sí -cualquiera que sea el porcentaje de participación- sea la manera más idónea y democrática de resolver la situación . Entendemos que la convocatoria del 1 de octubre no reúne los requisitos para ser un referéndum vinculante y democrático con garantías, sino que más bien parece una repetición más del 9-N con la diferencia que, si se hace, se hará en condiciones de estado de excepción.

Además, no deja de ser lamentable el hecho de que hayamos llegado a esta situación en la que en nombre de la “desobediencia” esconde la actuación irresponsable de los dirigentes del proceso, que han abandonado la vía de la estrategia y la política y nos han conducido imperativamente al referéndum unilateral, sabiendo cuáles podían ser las consecuencias: el enfrentamiento directo con el Estado español, que tiene la fuerza represiva y está dispuesto a utilizarla. Pero por muy romántico que parezca desobedecer, se deben medir bien las fuerzas, el grado de apoyo popular, el reconocimiento internacional, y el coste que puede tener conducir a lo que se ha llamado “choque de trenes”. Sin quitarle responsabilidad al gobierno del PP, que la tiene y mucha, jugar a hacer chocar trenes no parece algo muy prudente cuando ninguna de estas variables parece ser decisivamente favorable al proceso, a no ser que lo que se esté buscando sea precisamente el conflicto en sí mismo. El “mambo”, como le llaman los de la CUP, que al fin y al cabo es lo que retroalimenta el conflicto y polariza aún más la sociedad, beneficia electoralmente a los independentistas pero también al PP, que es al final quien impide que se pueda hacer un referéndum acordado.

Nadie puede aceptar que hacer una votación en estas condiciones, sin ningún tipo de garantía, pueda vincular al ganador a poder hacer una declaración unilateral de independencia (DUI), no se puede tomar una decisión tan trascendental para el futuro político del país sin asegurarse de que se cuenta con un apoyo mayoritario, contrastado y reconocido de la ciudadanía. Además, es necesario que las votaciones se puedan hacer en condiciones de normalidad, y con la plena confianza de que el resultado será reconocido por todos los actores. Preguntar a la ciudadanía cuando no se puede garantizar que se pueda aplicar lo que se decida es absurdo y hace perder todo el sentido a un referéndum.

Por todo ello, como republicanos y defensores de los principios democráticos, entendemos que participar en un pseudoreferèndum que no tiene las mínimas garantías democráticas, que será activamente boicoteado por el gobierno español, y que no puede mostrar en modo alguno la voluntad del pueblo de Cataluña porque una amplia parte de la sociedad catalana no se siente llamada a participar o directamente no lo podrá hacer, no puede servir como excusa para imponer el plan político de los independentistas. Hacer las cosas de esta manera no resolverá los problemas de Cataluña y dividirá aún más la sociedad, que se encuentra ya gravemente polarizada, y puede tener consecuencias gravísimas.

Algunos partidos y grupos defienden que lo que se ha organizado para el 1 de octubre no es el referéndum que queremos, pero que puede ser válido como movilización política en protesta contra las acciones y inacciones del gobierno central, y defienden participar -hay. A pesar de que comprendemos y respetamos esta postura, entendemos que el 1 de octubre no se ha convocado como movilización, sino como referéndum vinculante, y que implica como consecuencia la declaración de independencia en 2 días, lo que quiere decir que participar implica dar legitimidad y validez a la convocatoria y a las consecuencias que se pueden derivar, como una DUI.

Por estos motivos, con el respeto a quien quiera participar el 1 de octubre como un acto de movilización ciudadana, desde el PRE no podemos estar ni del lado del inmovilismo y la represión ni del lado de la vía unilateral que pretenden imponer los procesistas por encima de todo y de todos. En este sentido, emplazamos a todos los actores a que busquen una solución política para que en un futuro se pueda convocar un referéndum vinculante en Cataluña, siguiendo el modelo escocés, con todas las garantías democráticas, reconocido por el gobierno central y por la comunidad internacional , con una campaña abierta donde el sí y el no expongan y contrasten argumentos, y abandonar la política de confrontación que se está siguiendo por parte de unos y otros, y que sólo nos conduce a un callejón sin salida.

También emplazamos a todos los republicanos de los pueblos hermanos de España a que se movilicen en contra de las acciones represivas del gobierno central, que se organicen para hacer posible una IIIª República Federal en España y apoyar para que algún día pueda celebrarse un referéndum de autodeterminación pactado en Cataluña.

Salut, seny i República!

Partit Republicà d’Esquerra


1 d’octubre, entre dos focs

Arran de la convocatòria per part del Govern de la Generalitat per a l’1 d’Octubre d’un referèndum d’autodeterminació a Catalunya, punt culminant del procés que vivim des de fa ja uns anys i que el govern espanyol pretén impedir per tots els mitjans, estem assistint a una escalada de tensió entre la Generalitat i la Moncloa, que s’ha traslladat també a la societat civil, de conseqüències encara imprevisibles però que sens dubte tindràn un impacte profund a la societat catalana i espanyola, i que de moment, ja està deixant clar el fracàs rotund del règim de 1978.

Per als republicans i federalistes que creiem en la necessitat de celebrar un referèndum acordat, però també en la recerca de solucions i alternatives polítiques als conflictes, assistir a l’espectacle lamentable que estem vivint, on ja fins i tot a nivell de carrer el diàleg raonat ha quedat substituït per un fanatisme i un maniqueisme que ve a justificar qualsevol acció mentre s’adigui amb els objectius polítics dels uns o bé dels altres, resulta esgotador i desencoratjador, ja que sentim com aquest conflicte aprofondeix cada dia més en l’alarmant fractura social que s’està patint a la societat catalana.

Per una banda, la desproporcionada reacció repressiva del govern del PP, que, encara que previsible, dóna una pàtina d’autoritarisme als esdeveniments que fa esgarrifar. El règim del 78 està mostrant ara més que mai la seva condició de règim hereu de la dictadura. Més greu i injustificada és encara l’acció repressiva quan el govern Rajoy s’ha negat en rodó a tractar el conflicte a Catalunya d’una manera dialogada, democràtica i acordada. Persecució d’alcaldes, requisa d’urnes i paperetes, prohibició d’actes, utilitzacio de la fiscalia amb fins polítics i partidistes, assalt de la Guàrdia Civil a les institucions catalanes…tot plegat constitueix un assalt a principis bàsics d’una democràcia que ells diuen defensar.Aquestes accions mereixen tot el nostre rebuig i són una mostra de la incapacitat del règim de 1978 per a entendre la seva realitat plural, resoldre l’encaix dels seus pobles i establir una convivència fraterna i justa al nostre país. Els republicans sempre ho hem denunciat i ho denunciarem, i seguirem proposant la nostra alternativa republicana i federalista.

Malgrat l’aspiració legítima d’organitzar un referèndum d’autodeterminació, no sembla que la vía unilateral impulsada per la llei del referèndum i, sobretot, la llei de transitorietat aprovades pel parlament de Catalunya de forma legalment dubtosa (sense majoria suficient i trepitjant els drets de l’oposició i les minories) que preveuen la declaració de la independència dos dies després de l’1 d’octubre si guanya el sí -sigui quin sigui el percentatge de participació- sigui la manera més idònia i democràtica de resoldre la situació. Entenem que la convocatòria de l’1 d’octubre no reuneix els requisits per a ser un referèndum vinculant i democràtic amb garanties, sino que més aviat sembla una repetició més del 9-N amb la diferència que, si es fa, es farà en condicions d’estat d’excepció.

A més a més, no deixa de ser lamentable el fet que haguem arribat a aquesta situació en la que en nom de la “desobediència” s’amaga l’actuació irresponsable dels dirigents del procés, que han abandonat la via de l’estratègia i la política i ens han conduït imperativament al referèndum unilateral, sabent quines podien ser les conseqüències: l’enfrontament directe amb l’Estat espanyol, que té la força repressiva i està disposat a utilitzar-la. Però per molt romàntic que sembli desobeïr, s’han de mesurar bé les forces, el grau de suport popular, el reconeixement internacional, i el cost que pot tenir conduïr-nos al que s’ha anomenat “xoc de trens”. Sense treure-li responsabilitat al govern del PP, que la té i molta, jugar a fer xocar trens no sembla quelcom gaire prudent quan cap d’aquestes variables sembla ser decisivament favorable al procés, a no ser que el que s’estigui buscant sigui precisament el conflicte en sí mateix. El “mambo”, com n’hi diuen els de la CUP, que al cap i a la fi és el que retroalimenta el conflicte i polaritza encara més la societat, beneficia electoralment als independentistes però també al PP, que és al final qui impedeix que es pugui fer un referèndum acordat.

Ningú pot acceptar que fer una votació en aquestes condicions, sense cap mena de garantia, pugui vincular al guanyador a poder fer una declaració unilateral d’independència, no es pot prendre una decisió tan transcendental per al futur polític del país sense assegurar-se de que es compta amb un suport majoritari, contrastat i reconegut de la ciutadania. A més a més, és necessari que les votacions es puguin fer en condicions de normalitat, i amb la plena confiança de que el resultat serà reconegut per tots els actors. Preguntar a la ciutadania quan no es pot garantir que es pugui aplicar allò que es decideixi és absurd i fa perdre tot el sentit a un referèndum.

Per tot això, com a republicans i defensors dels principis democràtics, entenem que participar en un pseudoreferèndum que no té les mínimes garanties democràtiques, que serà activament boicotejat pel govern espanyol, i que no pot mostrar de cap manera la voluntat del poble de Catalunya perquè una àmplia part de la societat catalana no es sent cridada a participar o directament no ho podrà fer, no pot servir com a excusa per a imposar el pla polític dels independentistes. Fer les coses d’aquesta manera no resoldrà els problemes de Catalunya i dividirà encara més la societat, que es troba ja greument polaritzada, i pot tenir conseqüències gravíssimes.

Alguns partits i grups defensen que el que s’ha organitzat per a l’1 d’octubre no és el referèndum que volem, però que pot ser vàlid com a mobilització política en protesta contra les accions i inaccions del govern central, i defensen participar-hi. Malgrat que comprenem i respectem aquesta postura, entenem que l’1 d’octubre no s’ha convocat com a mobilització, sino com a referèndum vinculant, i que implica com a conseqüència la declaració d’independència en 2 dies, la qual cosa vol dir que participar-hi implica donar legitimitat i validesa a la convocatòria i a les conseqüències que s’en poden derivar, com ara una DUI.

Per aquests motius, amb el respecte a qui vulgui participar l’1 d’octubre com un acte de mobilització ciutadana, des del PRE no podem estar ni del costat de l’immobilisme i la repressió ni del costat de la via unilateral que pretenen imposar els processistes per damunt de tot i de tothom. En aquest sentit, emplacem a tots els actors a que cerquin una solució política per a que en un futur es pugui convocar un referèndum vinculant a Catalunya, seguint el model escocès, amb totes les garanties democràtiques, reconegut pel govern central i per la comunitat internacional, amb una campanya oberta on el sí i el no exposin i contrastin arguments, i abandonar la política de confrontació que s’està seguint per part d’uns i altres, i que només ens condueix a un carreró sense sortida.

També emplacem a tots els republicans dels pobles germans d’Espanya a que es mobilitzin en contra de les accions repressives del govern central, que s’organitzin per a fer possible una IIIª República Federal a Espanya i a donar suport perquè algun dia pugui celebrar-se un referèndum d’autodeterminació pactat a Catalunya.

Salut, seny i República!

Partit Republicà d’Esquerra

Un comentario a 1 de octubre: Entre dos fuegos

  1. Felicito a los republicanos del PRE por su magnífico comunicado en el que fijan su posición política con claridad y con valor cívico en un desdichado momento de tensión y fractura social en las calles de Cataluña. Estaís en la mejor tradición republicana y todos los republicanos españoles estamos con vosotros en vuestra defensa de una verdadera consulta democrática y vinculante, acordada bilateralmente por las dos opciones, sobre el futuro de Calaluña, que nosotros deseamos fervientemente al lado de todos los pueblos de España. Sin falsas equidistancias, tan totalitario es la opción de la consulta unilateral saltándose las leyes del Estado de derecho como la posición cerrada a la negociación de un referéndun legal y democrático del Régimen del 78. El 1-O no es una “movilización ciudadana legítima”, como pretende el populismo para salvar su inconsistencia y falta de proyecto ,sino ,como decís vosotros ,un acto que”no se ha convocado como una movilización, sino como un referéndum vinculante , y que implica como consecuencia la declaración de independencia en 2 días”.
    El republicanismo busca la unión en la pluralidad, la unión con libertad, por eso defiende la libertad para unirse pero también para separarse,porque sabe que la libertad es lo que más une, pues como decía Azaña a los republicanos catalanes en 1930 “Si algún día dominase en Cataluña otra voluntad y resolviera remar sola en su navio ,sería justo permitirlo y nuestro deber consistiria en dejaros en paz”.
    Euskadi, 21.09.2017 Amado Mujica Uriarte

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