80 Años no son nada. Ante el 11 de Septiembre en Cataluña.

Angel Verdura de Pedro. Secretario General de Izquierda Republicana. ALTER Madrid.
Ángel Verdura de Pedro. Secretario General de Izquierda Republicana.
ALTER Madrid.

(…)en el caso de Cataluña, la Generalidad- es una parte del Estado español, no es un organismo rival, ni defensivo ni agresivo, sino una parte integrante de la organización del Estado de la República española. Y mientras esto no se comprenda así, señores diputados, no entenderá nadie lo que es la autonomía. (…)

 (…) No puede admitirse por parte de los teorizantes autonomistas el concepto de que Castilla (metiendo en esta expresión no sólo los confines geográficos de una región, sino todo lo que no es región autónoma o autonomizante); no puede admitirse, repito, el concepto de que esta parte de España ha confiscado las libertades de nadie: Quien ha confiscado y humillado y transgredido los derechos o las franquicias o las libertades de más o menos valor de cada región, ha sido la monarquía, la antigua corona, en provecho propio, no en provecho de Castilla, que la primera confiscada y esclavizada fue precisamente la región castellana. (…)

(…) Es una cosa indiscutible, señores diputados, que hay que dotar de una hacienda propia a las regiones autónomas. Éste es un principio infrangible; hay que dotarlas de una hacienda propia. La hacienda de las regiones autónomas, además de ser propia, ha de tener elasticidad. 

(…) Hay que insistir, cuando se trata de esta cuestión, en lo que yo antes decía: Cataluña no es el extranjero; hay que tener presente que el temor, el pánico, casi, ante una posible desaparición de la lengua castellana en las regiones autónomas no tiene fundamento alguno; y no lo tiene, en primer lugar, porque la competencia lingüística en el territorio español no puede estar sometida en su victoria o en su derrota al régimen político; eso sería un desatino, porque desde el momento que nosotros mantuviéramos un régimen político para la defensa de la lengua castellana, menguada sería la fortuna de la lengua que necesitase de esta protección; y, además, empalmando o incrustando en un régimen político una defensa, una protección, como quien protege una mercancía, de la lengua castellana, inevitablemente se produce la reacción contraria, porque viene el apego, no ya natural, sino político y apasionado, a otra lengua que se siente menospreciada o vejada o poco protegida por el régimen político de que acabo de hacer mención. Y haré, además, otra consideración: que no puedo suponer que los catalanes o los vascos, o quien fuera autónomo en España, puedan dejar de hablar en castellano; y si dejaran, allá ellos; la mayor desgracia que le pudiera ocurrir a un ciudadano español sería a tenerse a su vascuence o a su catalán, y prescindir del castellano para las relaciones con los demás españoles, con los cuales vamos a seguir tratándonos, y para las relaciones culturales, mercantiles, etc., con toda América. ¿A dónde va a ir un fabricante catalán, un exportador catalán sin el castellano? (…) En otros países donde se ha dado el bilingüismo, la doble universidad ha fracasado, y no hay que ir muy lejos para comprobarlo. No podemos admitir la doble universidad, ni crear dos hogares rivales que mantendrían lo que haya de rivalidad o de hostilidad entre la cultura en castellano y la cultura en catalán; sería conservar esa competencia, esa rivalidad, y eso debe desaparecer. 

(Fragmentos del discurso pronunciado por Manuel Azaña en las Cortes, el 6 de Mayo de 1.932, en defensa del Estatuto de Cataluña.)

Parecería, tras la lectura de los fragmentos anteriores, que el tiempo no ha servido ni para aprender del pasado, ni para solucionar el grave problema de la organización territorial de España con un modelo satisfactorio que ponga fin a una discordia de siglos, consecuencia del centralismo traído por los Borbones, y que constituye una muy seria amenaza a la integración y entendimiento entre todos los españoles.

En el caso de Cataluña, todo empezó con la victoria durante la Guerra de Sucesión del bando borbónico y la abolición de las instituciones políticas catalanas, la Generalitat, el Consell de Cent, etc, y la imposición de la lengua castellana en la administración de justicia. La  fecha del 11 de Septiembre de 1.714, entrada en Barcelona de las tropas borbónicas y derrota de las tropas que defendía la ciudad, entre las que, además de catalanes y aragoneses, también se encontraban alemanes, navarros y castellanos, es conmemorada en Cataluña hoy en día, y desde principios del siglo XX, como Diada Nacional de Catalunya, el día de exaltación de la patria catalana y de sus libertades. No obstante, ni las cosas fueron entonces como muchos pretenden hoy para justificar sus posiciones políticas, ni todos los catalanes apoyaron al Archiduque, a los partidarios del Borbón les llamaban, despectivamente, “botiflers”,  ni aquella guerra acabó en tal fecha, ya que Mallorca, que también luchaba en el bando austriacista, no capituló hasta 1.715, ni se trató jamás de una guerra entre España y Cataluña.

La guerra que se libraba entonces en el territorio español no era como consecuencia del enfrentamiento entre territorios, sino entre dos dinastías, los Habsburgo y los Borbones, representadas por el Archiduque Carlos de Habsburgo y Felipe de Anjou, respectivamente, por acceder al trono español, tras la muerte sin sucesor directo del último Habsburgo español, Carlos II. Ambos pretendientes, y por diversas razones, encontraron apoyos en diferentes territorios, y aquellos pertenecientes a la Corona de Aragón, entre los que se encontraban Cataluña, Valencia y Baleares, dieron su apoyo al candidato que les ofrecía mas garantía de conservar sus leyes y fueros, el Archiduque Carlos de Habsburgo, vista la política centralista borbónica practicada en Francia.

Aquel 11 de Septiembre de 1.714 las tropas que defendían Barcelona tenían como general en jefe a Antonio de Villarroel que, aunque nacido por casualidad en Barcelona, no era catalán, sino de lengua y cultura castellana, hijo de gallego y asturiana, y que hasta 1.710, es decir, hasta cuatro años antes de la caída de Barcelona, había sido un destacado militar del bando borbónico al mando del Duque de Orleans. Tras la caída en desgracia de este último se había pasado al bando austriacista.

crisol

Al frente del gobierno catalán se encontraba, como Conseller en Cap, Rafael de Casanova,  abogado y jurista nacido en el valle de Moià y que pertenecía a una acomodada familia catalana con antecedentes en el gobierno de Cataluña.

Que no hubo jamás lucha alguna por la independencia de Cataluña, ni animadversión hacia España, queda bien patente en los documentos de la época, y valga aquí como botón de muestra la portada de un libro publicado en castellano en Barcelona, antes de la caída de la ciudad en manos borbónicas, y la traducción castellana del bando emitido por las autoridades catalanas horas antes de su derrota, y que fue distribuido por las calles de la ciudad sitiada para animar a sus defensores.

Bando distruibido por las autoridades catalanas ( traducción castellana):

«Ahora oíd, se hace saber a todos generalmente, de parte de los Tres Excelentísimos Comunes, tomado el parecer de los Señores de la Junta de Gobierno, personas asociadas, nobles, ciudadanos y oficiales de guerra, que separadamente están impidiendo que los enemigos se internen en la ciudad; atendiendo que la deplorable infelicidad de esta ciudad, en la que hoy reside la libertad de todo el Principado y de toda España, está expuesta al último extremo, de someterse a una entera esclavitud. Notifican, amonestan y exhortan, representando a Padres de la Patria que se afligen de la desgracia irreparable que amenaza el favor e injusto encono de las armas franco-españolas, hecha seria reflexión del estado en que los enemigos del Rey N.S., de nuestra libertad y Patria, están apostados ocupando todas las brechas, cortaduras, baluartes del Portal Nou, Sta. Clara, Llevant y Sta. Eulalia. Se hace saber, que si luego, inmediatamente de oído el presente pregón, todos los naturales, habitantes y demás gentes hábiles para las armas no se presentan en las plazas de Junqueras, Born y Plaza de Palacio, a fin de que unidamente con todos los Señores que representan los Comunes, se puedan rechazar los enemigos, haciendo el último esfuerzo, esperando que Dios misericordioso, mejorará la suerte. Se hace también saber, que siendo la esclavitud cierta y forzosa, en obligación de sus cargos, explican, declaran y protestan a los presentes, y dan testimonio a los venideros, de que han ejecutado las últimas exhortaciones y esfuerzos, protestando de todos los males, ruinas y desolaciones que sobrevengan a nuestra común y afligida Patria, y exterminio todos los honores y privilegios, quedando esclavos con los demás españoles engañados y todos en esclavitud del dominio francés; pero se confía, que todos como verdaderos hijos de la Patria, amantes de la Libertad, acudirán a los lugares señalados a fin de derramar gloriosamente su sangre y vida por su Rey, por su honor, por la Patria y por la libertad de toda España, y finalmente dicen y hacen saber, que si después de una hora de publicado el pregón, no comparece gente suficiente para ejecutar la ideada empresa, es forzoso, preciso y necesario hacer llamada y pedir capitulación a los enemigos, antes de llegar la noche, para no exponer a la más lamentable ruina de la Ciudad, para no exponerla a un saqueo general, profanación de los Santos Templos, y sacrificio de niños, mujeres y personas religiosas.

Y para que a todos sea generalmente notorio, que con voz alta, clara e inteligible sea publicado por todas las calles de la presente ciudad.
Dado en la casa de la Excelentísima Ciudad, residiendo en el Portal de S. Antonio, presentes los mencionados Excelentísimos Señores y personas asociadas, a 11 de Septiembre, a las 3 de la tarde, de 1714».

La diferente suerte corrida por Antonio de Villarroel y Rafael de Casanova, tras ser heridos y derrotados, es también significativa, y la memoria que se ha conservado de ambos es injusta para con el primero de ellos.

Antonio de Villarroel fue encarcelado, primero en Alicante y luego en La Coruña, donde murió. Nunca recuperó su libertad,  y soporto muchos años de prisión en condiciones atroces que le llevaron a la muerte en 1.726. Por contra, a Rafael de Casanova le embargaron sus bienes, pero no fue encarcelado. En  1.719 obtuvo el perdón real de Felipe V, sus bienes le fueron devueltos, y pudo seguir ejerciendo durante muchos años mas su profesión de abogado.

Hoy en día, una calle de Barcelona se llama Villarroel, pero casi nadie sabe quien está detrás de ese nombre.

El monumento a Rafael de Casanova, símbolo de las libertades catalanas y lugar de concentración cada 11 de Septiembre, fue erigido por el Ayuntamiento de Barcelona a finales del siglo XIX. El fascismo vencedor en 1.939 ordenó su retirada y destrucción, aunque finalmente el monumento se conservó en un depósito, y pudo ser devuelto a su emplazamiento original, tras la muerte del dictador,  en 1.977. Villarroel sigue a la espera del suyo.

Sirvan las líneas precedentes para poder entender las tensiones que durante tantos años han ido poniéndose de manifiesto a la hora de abordar “el problema catalán”, por parte de los gobiernos centrales. El pueblo catalán ha mantenido una fuerte identidad nacional a lo largo de todos estos largos años y nunca dejó de reclamar su autogobierno, produciendo un movimiento nacionalista de gran raigambre popular, como reacción al nacionalismo españolista centralizador de los sucesivos gobiernos de la Monarquía borbónica; fue ésta, y no el pueblo español, quien negó a Cataluña sus libertades. Es a raíz de la proclamación de la II República, del advenimiento de un régimen verdaderamente democrático, cuando Cataluña recobra sus instituciones políticas, son las Cortes españolas las que aprueban su Estatuto de Autonomía en 1.932, no sin importantes tensiones políticas, reflejadas en las palabras de Manuel Azaña, y otros líderes, en el Congreso de los Diputados.

El ahogamiento en sangre de la democracia republicana por parte de fascistas y monárquicos de todo pelo, y la consiguiente abolición de las libertades catalanas, incluyendo, una vez mas, la prohibición de utilizar su propia lengua e imponiendo el uso del castellano como “lengua del imperio”, no impidió que el sentimiento nacional identitario catalán se mantuviese intacto durante la criminal Dictadura de Franco.

Hoy, el sentimiento nacionalista catalán ha desembocado no ya tan solo en un deseo de autonomía, sino, parcialmente, en independentismo que ha abrazado el propio gobierno catalán, y que ha conseguido el apoyo de una parte significativa del pueblo catalán, receloso ante los conflictos surgidos con los gobiernos centrales, y alimentado de forma bastarda por algunos partidos políticos catalanes, a fin de  poder enmascarar su mala gestión. Hoy, volvemos a oír las mismas insensateces que en 1.932. La misma mitificación y falsificación de la Historia, las mismas llamadas al extremismo y a la incomprensión, las mismas intenciones de enfrentar a Cataluña contra el resto de España. Hoy, al igual que ayer, el choque de trenes es entre dos nacionalismos que se necesitan mutuamente para poder existir.

Como republicanos, y por tanto como verdaderos demócratas, no podemos permanecer impasibles ante esta situación que podría producir daños irreversibles, no podemos oponernos a que el pueblo catalán exprese su voluntad, que es legítima, pero debemos alzar con  energía nuestra propuesta de una España organizada como República Federal y que sirva para crear lo que la Monarquía no ha sido capaz en casi tres siglos: formar sólidos lazos de fraternidad y solidaridad entre los diferentes pueblos que habitan nuestra Península Ibérica, incluyendo a Portugal,  para avanzar de forma conjunta,  porque de la independencia de Cataluña se deduciría un doble fracaso:  el fracaso de España como estado moderno e integrador, y el fracaso de Cataluña, como elemento unificador e impulsor de una España que la necesita y a la que también necesita.

Alternativa Republicana no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

12 comentarios en 80 Años no son nada. Ante el 11 de Septiembre en Cataluña.

  1. Efectivamente pensaba que los primeros párrafos se referían al presente autonómico e ignoraba que fueron texto del discurso de Azaña. El actual gobierno nos ha enviado a los españoles al siglo XIX en muchos casos, sobre todo los económicos familiares y laborales, y a los conflictos políticos de principios del XX y de la II República, la máquina del tiempo sí que existe pero se llama pescadilla que se muerde la cola, un bucle donde está atrapada España y las situaciones se repiten constantemente. Salud y III República

    1. Compañero, por favor, no uses mayúsculas para tus comentarios. En internet se interpretan como gritos, y aquí debatimos normalmente.

      Gracias por participar, un abrazo.

  2. (…) independentismo que ha abrazado el propio gobierno catalán, y que ha conseguido el apoyo de una parte significativa del pueblo catalán (…).

    No dudo de tu conocimiento de la historia, pero la secuencia del presente (o pasado muy próximo si lo prefieres) no es esa que comentas sino a la inversa: ha sido el pueblo quien ha tomado la iniciativa, y ha conseguido el apoyo de los políticos. Es por eso, que aunque sigue siendo creciente el número de personas que quieren la independencia, ni el gobierno catalán actual (ni ninguno de sus socios) están ejerciendo ningún liderazgo al respecto.

  3. Bueno, en twitter pedíais comentarios. Mis humildes reacciones son:

    1 – No niego que desde algunos sectores haya confusión sobre estos temas, pero decir que nadie en Barcelona sabe quién es Villarroel, o creer que este texto histórico nos va a iluminar a los catalanes, parece un poco inexacto.
    2 – La idea de la España republicana, así como de la España federal, com ustedes sabrán, no ha sido defendida con mayor ahínco que en Cataluña. En ninguna parte se luchó más contra la monarquía y el franquismo. Que recibió Cataluña a cambio? Desprecio y burla institucional, desprecio popular (en parte), maltrato fiscal, arrinconamiento en la toma de decisiones.
    3 – Mi conclusión: La idea federalista llega tarde, y mal. España no quiere ser cambiada, es con pena que lo digo, pero es fruto de un cansancio y un desgaste extremo. Argumentáis que no es el pueblo español quién maltrata Cataluña, pero es el pueblo español el que dió la mayoría absoluta al PP, y el que sigue sintiéndose cómodo con la monarquía.

    Es el pueblo Español el que no se ha interesado jamás por defender mi lengua ni conocer mi cultura e integrarla como hermana con la suya. Creer en una república catalana independiente y social es muy arriesgado, pero mucho mayor utopía es creer en una España republicana. Otra vez, con pena os lo digo. Hemos perdido. Suerte. Adéu.

  4. Algunas puntualizaciones:

    Yo no he dicho que nadie en Barcelona sepa quien fue Villarroel, he escrito, literalmente, que “casi nadie” sabe lo que hay tras ese nombre, y me reafirmo en ello.
    Yo no pretendo iluminar a nadie, sean catalanes o no, solo intento dar a conocer los hechos, en gran parte desconocidos, para que cada uno saque sus conclusiones sobre la falsedad de muchas declaraciones, y la catadura moral de quienes las hacen.
    Es incierto que en ninguna otra parte se luchó mas contra la monarquía y el franquismo como en Cataluña. Tanto durante la guerra civil como durante la dictadura gentes de todas partes dieron su vida por la libertad, la libertad de todos. Como madrlleño me siento especialmente orgulloso de la resistencia contra el fascismo que ofreció mi ciudad, cercada durante la mayor parte de la guerra, y que hizo universalmente célebre el grito de ¡ No pasarán!. Y en cuanto al pago que recibó Cataluña por su lucha por parte del fascismo…pues el mismo que el resto de españoles republicanos: muerte y prisión, represión hasta el final, ¿ o es que los represaliados no catalanes tenían mayores ventajas y capacidad de decisión?.
    El franquismo criminal contó con el apoyo de una parte importante de la gran burguesía catalana, basten como ejemplos Porcioles y Samaranch, por no citar a Cambó y su Lliga, en época anterior. Como anécdota te puedo contar que el Honorable Sr. Tarradellas no permitía que en su presencia se faltara el respeto al actual rey….claro está que por algo le había hecho marqués.
    Entre los españoles que dieron la mayoría al PP también hubo unos cuantos catalanes; quizás, sin esos votos catalanes, el PP no hubiera obtenido una mayoría tan amplia….Cataluña no es el bloque monolítico que insinúas, aunque, evidentemente, la mayoría está por el autogobierno, en mayor o menor grado.
    Tantos en los años 30 como en epoca reciente ha habido manifiestos de apoyo a la lengua y cultura catalanas por parte de intelectuales de lengua castellana; y como madrleño te puedo asegurar
    que el recibimiento que han recibido en Madrid cantantes muy representativos de la cultura catalana, como Raimon y Maria del Mar Bonet ha sido siempre ejemplar, con asistencia masiva a sus conciertos.
    Este madrileño ” de socarrel” , habla y escribe catalán igual que castellano, sin haber vivido jamás en ningún territorio catalano-parlante, y he bailado sardanas cada domingo, junto con madrileños y catalanes, durante años, en el Parque del Retiro, incluso llegué a ser “cap de colla”, sin que jamás fueramos molestados por nadie del publico que nos rodeaba, al contrario, a pesar de la exhibición de banderas catalanas y de emblemas del “Cercle Català de Madrid”. La supuesta catalanofobia de los madrileños es patrimonio de la derecha y la extrema derecha, no del conjunto de la sociedad, y lo mismo podría decirse del resto del país.
    La idea federalista llega tarde…sin duda, pero por parte de los partidos parlamentarios, nosotros siempre hemos defendido el federalismo. En cualquier caso mas vale tarde que nunca…Y eso de que España no quiere ser cambiada…querrás decir que algunos españoles no quieren cambiarla, no confundas la parte con el todo.

  5. Sr. Tony, se puede estar harto de “tanto insulto”, pero es difícil estar harto de “tanto desagravio”. De todos modos hay gente que toma como insulto la simple opinión contraria; sea una tontería cada uno da lo que tienea. Saber convivir cordialmente con quién opinan lo contrario que nosotros en muchos aspectos revela civilidad democrática. Ver insultos por todas partes es lo que hacían “Capuletos y Montescos” y ya sabemos como acaban esas cosas: las víctimas son las únicas sin culpa.
    Sr Verhaeren: La I República Democrática Federal se proclamó en toda España, no en Cataluña. Acabo como la II República: a golpes de Estado de generalotes y restauración borbónica no democrática, como ahora. Aproximadamente el 50 % de los catalanes, como de los españolers de las provincias vascongadas o de Teruel, Málaga o Badajoz o Galicia, ¡como en casi toda España! estaban a favor del franquismo y el otro 50 % en contra. No cabe confundir esa realidad con que la guerra hiciera de Cataluña el último lugar en ser conquistado.
    No entiendo su pregunta “¿Qué recibió Cataluña a cambio?”. ¿quien tenía que darle nada? Recibió lo mismo que todas las demás partes de España que estaban y siguen estando a favor de la Federalidad: la satisfacción de saber que se va por el buen camino es suficiente pago en quien quiere lo mejor para todos.
    “La idea federalista llega tarde, y mal”, sigue Vd. diciendo. Llegó en 1873. Otra cosa es que no cuajara.
    Su argumento que “el pueblo español maltrata a Cataluña” porque dio la mayoría absoluta al PP” me parece tan simplista como el de la derecha reaccionarioa que dice que Cataluña rechazó el “derecho a decidir” que iba en el programa de Mas porque le dio menos votos en las últimas elecciones”. La vida es demasiado compleja para despacharlo “con reproches a los demás”.
    Tampoco es cierta su afirmación de que el pueblo español ¿incluye Vd. en él al pueblo catalán? quiere la monarquía del heredero del dictador en España. Pero no debe olvidar que las burguesías catalana y vasca estaban encantadas con el chorro de dinero ¿español? que el dictador metió en ellas con preferencia al resto de España gracias a lo cual su PIB regional aumentó mucho más que el del resto de España ¡sobre todo con el trabajo de los españooles procedentes de la inmigración interior!, porque no olvidemos “quien crea riqueza es el trabajador” quien se la queda es el patrón.
    Por último, las legnuas no se defienden; ese es el concepto politizado en que muchos se han dejado enreedar. Las lenguas se usan para comunicarse ehn paz – para comunicarse violentamente sobra la lengua. De hecho todas las lenguas peninsulares, ¡hay más de una docena!, se han conservado ¡durante siglos! sin el más mínimo apoyo gubernamental desde que la falta de escuelas deformó el latín – nuestra verdadera lengua vernácula, salvo para los vascos – y aparecieron muchas más de una docena, algunas de las cuales se han perdido.
    Es el árabe, que durante ¡siete siglos siete! hablaron los andaluces la mayor pérdida lingüística ¡por su altísimo valor científico y cultural! que sufrió nuestro país. ¿Algujien habla de ello? Las demás las conservó el pueblo llano ¡nunca los políticos! ¡Y más valdría que sigujeira siendo así porque lo único que han hecho es convertirla – Capuletos y Montescos al fin – en un elemento de agresión fruto de su torpeza mental ¡que es muy grande!

  6. Señores, disculpen la intromisión, al pedir comentarios en twitter creí inocentemente que se deseaba establecer un diálogo de tu a tu, pero veo que sus conocimientos, talla moral y entendimiento de lo divino y de lo humano es muy superior al mío e imposibilitan tal acción. En ningún momento quise entrar en polémicas personales ni confundir una parte por el todo, si lo ha podido parecer será claramente por mi torpeza. Sé muy bien donde estoy y conozco quienes son ustedes, no creí que se dieran por aludidos u ofendidos al hablar de las posiciones de derecha. Seguramente me expresé mal. Sus opiniones me parecen coherentes y defendibles (Un poco ancladas en el pasado, si me permiten), entonces, sigan ustedes, trabajo no nos falta. Salud.

  7. A Verhaeren:
    No me ha parecido en ningún momento que tus comentarios fueran una intromisión. Toda opinión es siempre bien recibida, cuando es respetuosa, aunque no se esté de acuerdo con ella. Si tus comentarios han herido sensibilidades es porque nos metías en el mismo saco a todos los españoles, culpándonos de los males de Cataluña, un simplismo muy extendido, pero radicalmente falso. La criminal agresión de ayer a la sede de la Generalidad en Madrid muestra bien claramente quienes son los enemigos de la libertad de los catalanes, y de la del resto de los españoles.

  8. Sr. Verhaeren,
    he leido su texto y, como no podía ser por menos, estoy de acuerdo con algunas afirmaciones y en desacuerdo con otras. Como me dijo un día un amigo mío: cuando dos personas están totalmentee de acuerdo en lo que piensan, una, al menos, no piensa.
    Sin duda tiene Vd. razón cuando dice que las religiones han sido substituidas hoy por los nacionalismos. Estos reproducen sus mismos comportamientos, porque la ideología es igualmente excluyente: “Yo tengo TODA la razón”; “extra ecclesia nulla salus”; da lo mismo que la Ecclesia sea una reunión de fieles a un extraterrestre o de fieles a una idea superior: el pueblo. De hecho la Trinidad de Dios, Patria (Pueblo) y Rey es clara.
    Lo que no me gusta de ninguno de ambos movimientos es la anulacion del individuo frente a la idea. No me gusta porque los que no tienen esa misma idea pasan a ser “los otros”. Que los más extremistas lleguen a producir o no atentados en nombre de un extraterrestre o de una bandera a “los otros” que mantienen una reunión pacífica donde se expresa libérrimamente sus sentimientos nacionalistas – como los descerebrados de Madrid – no altera la realidad del mensaje que tiene todo nacionalismo: los demás son “los otros”.
    Creo que se equivoca cuando, desde su posicion nacionalista, acusa al universalista de ser un nacionalista del todo que, por tanto, se considera superior a los nacionalistas de cada clase. Esa es una errónea transferencia a los demás de la actitud nacionalista. El universalista es un no nacionalista de la nada.
    Hay una anécdota de Einstein que lo refleja; cuando en la Aduana de entrada en los USA le estaban rellenado el papel para entrar, invitado por el gobierno, dio sus datos personales y cuando llegó la pregunta ¿”raza”? contestó; “humana, por supuesto”. El funcionario le miró y no dijo nada, ¡era un invitado del gobierno!, pero puso “caucásica”. Sin duda Einstein fue un universalista – ¿creía en la ciencia universal y no en la ciencia judía, como los nazis? – quizá por eso se negó a implicarse en la creacion de Israel: reunión de nuevo de los dos exgtremismos: el nacionalista y el religioso. Los que allí viven son una cosa o la otra o ambas.Resultado: la expulsion del “otro” del que no es “de losnuestgros”. Aniquilaron a los que no expulsaron a los países limítrofes.Así, siendo ya mayoría, ya podían ganar democráticamente las elecciones al parlamento. Siguen en su doctrina del exterminoo. “No pidas a quine pidió, …..”
    El universalista es más parecido al politeista. Éste jamás fue agresivo con ningún dios extraterreste. Los romanos entronizaban a todos los que había en los pueblos que conquistaban y todos los dioses vivían en armonia. ¡Ninguno excluia a los demás!, aunque muchos coincidieran en sus poderes.
    ¿Con quien tropezo la idea internacionalista y democrática – en realidad teocrfática – de los dioses? Con los monotesitas = nacionalistas, judíos y con una de sus sectas, herederos de su intolerancia: los monotesitas = aun no nacionalistas, cristianos. Pero el germen eswtaba en esa esencia intolerante
    Cuando estos consiguieron ser nacionalistas romanos, con el Decreto de Teodosio que declaró que la ÚNICA religión verdadera era la cristiana, empezaron a perseguir a todos los politeistas ¡incluso a los montesitas judios cuyo extraterrestre compartían. Su “diferencia” era la “diferente” version de los “interpretes” del extraterrestre. Y llegó el conflictgo con la Iglesia de Oriente. ¡No era romana!
    El monoteista, por eso, se parece al nacionalista en que le cuesta convivir con la diferencia. ¿Es un problema de inseguridad personal la que le hace buscar el refuerzo de la identidad común del sentimiento y del pensamiento como al monotesita la comunidad de la creencia? No soy sociólogo, ni antropólogo, ni psicólogo, pero en mi ignorancia pienso si no sería por ahí por donde van los tiros. Cuando más extremista es un nacionalista soporta menos la diferencia ¡incluso entre los iguales! y exige la disciplina férrea dentro del grupo. De ahí salen los mejores agesores como los recientes descerebrados de Madrid y los mucho más intolerantes e itolerables etarras ¿sorprendentemente nacidos en un seminario? Quizá su miedo de que otro pueda tener la “verdad”, da a esa gente ¿”superior”?, su única solución: acabar con “los otros”.
    Antes las guerras se hacian por una causa “honrada”: qjuitarle al que tenía algo lo que tenía.
    Las guerras de religión eran otra cosa: el exterminio del que no pensaba lo mismo. Así estuvimos en Europa hasta que en la paz de Westfalia se intentó acabar con las guerras de religión. Pero siempre renacen esos sentimieintos viscerales: son puro sentimiento y por ello irracional. El caso de España fue un ejemplo; el más reciente de Yugoeslavia fue otro.
    Yo, que tengo sentimientos galaicos, estoy más por la Declaración Universal de los Derechos del Hombre (mujer o varón) y el Ciudadano (que incluye a la ciudadana) que recoge la idea griega: “el hombre (mujer o varón) – ¡no el pueblo! – es la medida de todas las cosas”. Frente al “sentimiento” de la identidad del pueblo: su esencia es: la diferencia, está la “racionalidad” de la identidad; su esencia es: todos somos seres humanos.
    Destacar los “sentimientos” que nos agrupan distinguiéndonos de los “diferentes” a nosotros, en vez de la “racionalidad” que nos agrupa como comunmente idénticos con los “iguales” a nosotros, se revela en dos tipos de comprotamiento sociales completamente distintos. A mí me gusta más el segundo punto de vista.
    Con todos los respetos a los que opinen lo contrario, en mi opinón el romanticismo de los sentimientos fue la contrarreforma de Trento – todos pensando y sintiendo lo mismo – frente al racionalismo liberador de Lutero, que devolvió a cada persona – no a cada pueblo – la libertad de la libre interpretación de los textos sagrados. El racionalismo produjo la Declaración Universal; el romanticismo de la exaltacion de los sentimientos – la contrarreforma – produjo el “Volkgesit”: el espíritu del pueblo del que nació el nazismo racial, el fasicsmo italiano recuperador del imperio romano – un nacionalismo como cualquier otro – o el fascismo español recuperador del imperio españo – otro nacionalismo como cualquier otro.
    Dos conecuencias dstintas: del racionalismo nació la explosión del concimiento Universal de la ciencia.

    Sr Verhaeren, no obstante nuestras divergentes opiniones creo que tenemos más comunidad racional de lo que estas divergencias parecen indicar.

    Un saludo
    Alfonso
    http://lareflexiondiaria.blogspot.com.es

  9. Señor Vázquez,

    primero, impresionado y agradecido por haberse leído el texto, y segundo, aclararle que me encantaría haberlo escrito yo porque lo suscribo prácticamente en su totalidad, pero es de Manuel Ruiz Delgado, una auténtica eminencia, del que yo apenas puedo considerarme alumno.

    Es claro que su pensamiento no me es ajeno, y me ha ilustrado usted con sus razones, que encuentro sólidas e interesantes.

    Aunque sea enriquecedora sin duda, veo difícil que sintonicemos totalmente, y además, sintonizar lo uso de forma literal, ya que creo que ahora mismo funcionamos a distinta frecuencia (Evidentemente ninguna es mejor o superior a la otra, creo)

    Una de las cosas que intenta explicar Ruiz Delgado, y que intentaré muy torpemente explicarle yo, es que en Cataluña los que nos consideramos de izquierdas llevamos años con la tesis del internacionalismo, de la solidaridad entre pueblos (por supuesto entre los españoles, y los de todas partes), partícipes de esta idea de “ciudadanos del mundo” y defendiéndola frente a ambos nacionalismos (Español y catalán).
    Ahora, las izquierdas, al igual que gran parte del pueblo catalán, se ha visto agitada por la circunstancia. Parece una excusa, pero no lo es. La sociedad se ha mobilizado de una forma inaudita, con decisión. Está claro que no se ha mobilizado en la dirección que más nos gustaría a algunos, pero no deja de ser una forma que tiene nuestro pueblo de pedir un cambio de rumbo, y lo ha hecho de forma ejemplar, pacíficamente y sin ir contra nadie. Después de un primer momento de recelo, mi reacción, al igual que la del sr. Delgado y muchos componentes de la izquierda catalana fue así de simple y prosaica:

    – La situación se ha polarizado. El pueblo está claramente (Aún sin ser un bloque monolítico como usted bien apuntaba) pidiendo un referéndum. Si o no. Entonces, yo que soy internacionalista, qué hago?

    1.- Sigo en el limbo del internacionalismo, en esta posición elevada, intocable y malhumorado porque este debate no me gusta; después de pedir durante años que mi pueblo se movilice, cuando lo hace no lo apoyo porque no es la reivindicación que más me gusta?

    2.- Me coloco en el bando del no, de sigamos con España? Difundo entre mi gente que en España hay un proyecto donde todos tenemos cabida, mientras tenemos que sufrir gobiernos del PP cada 8 años, que usa la catalanofobia como cebo para captar votos? Donde la capital del estado tiene 2 periódicos que dia sí, dia también, ganan dinero en base a calumniar mis conciudadanos y a atiar el odio entre pueblos? Donde ni con gobierno socialista conseguimos que se aprobara el estatuto que democráticamente llevamos al parlamento y se aprobó, mientras solo nos defendía Carrillo? Donde el estado central se muestra intransigente, donde hay dudas razonables sobre si la llamada “solidaridad interterritorial” no es en realidad un expolio injusto? Sigo apostando por una españa federal, cuando incluso el supuesto partido de izquierda que tiene opciones de gobernar (PSOE) defiende la unidad de españa y la constitución post-franquista como si fuera algo sacrosanto?

    3.- Me coloco en el bando de (ni sí, ni no de entrada, vamos a votarlo y que el pueblo hable) e intento, con mi participación, dar un pequeño giro a las reivindicaciones nacionalistas, encauzar esta energía e intentar que adquieran también color social, e intentar estar allí, al lado de mi pueblo, por si ocurre algún dia la posibilidad de la independencia, ayudar a crear una república con componente social, ayudar a que no se olviden las minorías, recordar que el nacionalismo puede ser una trampa peligrosa, pero todo esto solo lo puedo hacer desde dentro, no puedo ser un enemigo ni un impedimiento de la legítima necesidad de expresión del pueblo, aunque no me guste mucho, repito, su discurso.

    Claramente escogimos la 3ª. Con todos los matices y particularidades de cada uno, ahí es donde vamos. A veces lo vemos claro, a veces no, pero las tesis federalistas hispánicas, las vemos muy lejanas ya, para no decir imposible.

    Disculpe la extensión y mi poca facilidad de palabra. No sé que tal pueden parecer mis argumentos, básicamente le planteo que la teoria internacionalista me parece impecable, pero la circunstancia arrastra, somos humanos, y vivir en limbo y la pura teoría en este momento, sería como poner la otra mejilla. Catalunya es una sociedad compleja, por tanto quizá es inevitable que nuestra postura sea compleja.

    Como dice en el final de su texto el Profesor Ruiz Delgado, allá vamos, aún con la ligera intuición de que en algun momento todo puede ir mal, nos dejamos llevar por nuestro pueblo.

    Gracias por su atención y un saludo.

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