Alternativa Republicana rechaza la Constitución de 1978

Comunicado de Alternativa Republicana.

Han transcurrido 39 años desde el referéndum que aprobó la actual Constitución. En las Cortes que elaboraron el texto sometido a votación, los partidos republicanos no estuvieron presentes por no haber sido legalizados con anterioridad a las elecciones del 15 de junio de 1977. Por ello, desde Alternativa Republicana, como referente del republicanismo de izquierdas seguimos rechazando este texto.

Aparte de la ausencia del republicanismo en los debates constitucionales, queremos exponer algunos argumentos fundamentales por el que consideramos que la Constitución de 1978 supone un obstáculo que se debe superar para afrontar un auténtico proceso constituyente que, sin ningún tipo de ataduras, permita abrir el camino hacia una III República.

A la vista de la actual situación política en Catalunya nos parece evidente que la organización territorial establecida ha sido incapaz de articular adecuadamente las diversas sensibilidades que existen en nuestro país. El modelo autonómico no responde a una realidad plurinacional de España. Es necesario ir hacia un modelo federal que contemple el derecho de autodeterminación, tal y como proponemos desde Alternativa Republicana.

Pese a proclamarse como Estado aconfesional, la mención explícita a la Iglesia Católica supone el sometimiento del poder civil a determinados planteamientos religiosos algo inaceptable para una organización política con vocación inequívocamente laicista como es ALTER. La separación entre las confesiones religiosas y el Estado ha de ser estricta.

La regulación formal de derechos y libertades fundamentales como los de expresión, asociación, reunión, información, es mutilada a través de diversas normativas como la Ley Mordaza dando lugar a una limitación evidente que en muchos casos escapa al control judicial, permitiendo al gobierno de turno mediante el uso torticero de la fiscalía y las fuerzas de seguridad del Estado criminalizar y perseguir la justificada y legítima protesta social.

Los efectos de la crisis económica han puesto de manifiesto la endeblez y falta de garantías de los derechos sociales proclamados constitucionalmente. El derecho a la salud, la educación, el trabajo, la vivienda, la cultura…han sido objeto de salvajes recortes junto con agresivas políticas de privatización de los servicios públicos que facilitan el negocio de unos pocos en perjuicio de la mayoría.

La jefatura del estado, ocupada de forma hereditaria por quien tiene la dudosa legitimidad que otorga la genética al ser el hijo varón del designado por el dictador fascista para ser su sucesor, es reveladora de una laguna absolutamente antidemocrática en la que debe ser la más alta institución del estado.

Por ello, Alternativa Republicana sigue en su esfuerzo constante para conseguir que los ciudadanos y ciudadanas de nuestro país puedan darse una Constitución verdaderamente digna y democrática en condiciones de auténtica libertad. No son suficientes reformas ni blindajes del texto actual.

Es necesaria una ruptura para poder afrontar los retos del futuro. Y esa ruptura debe ser la III República Española.