La inexistencia de separación entre Estado e Iglesia en la pascua católica

Ningún cargo público en el ejercicio de sus funciones debe participar en los actos religiosos que se sucederán en nuestro país durante las festividades de la pascua católica. Desgraciadamente hemos comprobado y seguiremos comprobando que la pretendida aconfesionalidad proclamada por la vigente Constitución de 1978 será incumplida por autoridades civiles y militares, que asistirán a los eventos confesionales ejerciendo su cargo, y no, como debiera ser, como ciudadanos particulares.

ALTERNATIVA REPUBLICANA sostiene en su documento político:

” Laicismo significa que la conducta humana no se rige por dictados trascendentes emanados de una divinidad. Los asuntos públicos deben resolverse a partir de las normas elaboradas y aceptadas por el pueblo sin dar por supuesto la validez previa de ningún otro principio ético, los asuntos privados los resuelve la razón individual sin que nadie le tenga que decir a nadie lo que es mejor para él o ella Esto implica reivindicar la tolerancia no como un valor pasivo, sino como un principio activo que ve en la diversidad de opiniones y pluralidad de conductas algo enriquecedor que contribuye a una mejor solución de los problemas humanos en tanto que amplía el abanico de las alternativas. Laicismo es, por tanto, exigir la ausencia de influencias religiosas en el Estado.”

Por todo ello consideramos que ningún cargo público en el ejercicio de sus funciones debe participar en los actos religiosos que se sucederán en nuestro país durante las festividades de la pascua católica. Desgraciadamente hemos comprobado y seguiremos comprobando que la pretendida aconfesionalidad proclamada por la vigente Constitución de 1978 será incumplida por autoridades civiles y militares, que asistirán a los eventos confesionales ejerciendo su cargo, y no, como debiera ser, como ciudadanos particulares, con perfecto derecho a manifestar su fe.

Esta forma de actuar revela un sometimiento del poder público a unas determinadas creencias religiosas que es del todo incompatible con la pluralidad social de los ciudadanos de nuestro país entre los que los hay no católicos y no creyentes en religión alguna.

Por otra parte tambien se produce la asistencia de representaciones de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y de las fuerzas armadas escoltando las imágenes que desfilan por las calles en estos días, poniendo estos cuerpos públicos bajo advocaciones religiosas. Aparte de lo pintoresco que esta circunstancia pueda resultar, es absolutamente inadmisible que aquellos que tienen la capacidad utilizar la fuerza en interés público deban tener algún tipo de creencia colectiva como institutos armados.

En Alternativa Republicana entendemos que la democracia como tal solo es compatible con un Estado Laico en el que las creencias religiosas o la ausencia de estas quedan restringidas a la esfera privada de cada ciudadano.

Finalmente, ALTER expresa con toda claridad que respeta las creencias religiosas de todo tipo, siempre que estas sean respetuosas con los derechos humanos, y defiende la libre práctica de cualquier religión, tanto en el ámbito privado como en el público sin que ello suponga intromisión de la religión en la actuación del Estado.