La Unidad Popular contra el Bipartidismo y por la República

Pedro Alberto García Bilbao. Sociólogo.

Al Servicio de la República.

El bipartidismo en España no es solamente un sistema con un cierto número de partidos (2), PP y PSOE, pues siempre fue cosa de más de dos partidos —no olvidemos a CiU, PNV, UPN, incluso la IU que no ha tenido por prioridad político electoral la república—. El bipartidismo PPSOE es sobre todo una forma de referirnos al un régimen salido del pacto con los franquistas, que bajo formas democráticas no cuestiona la impunidad de aquel régimen, ni el papel del entramado de grandes empresas que se lucró con la dictadura, ni un sistema judicial condicionado por esa impunidad, unas indeseables relaciones con los EE.UU, un papel de la Iglesia inaceptable o unas relaciones con la Unión Europea que nos deja de rodillas en política económica y nos arrebata toda independencia, todo ello bajo la tapadera de una monarquía. Estos puntos son claves para poder comprender la actual relación de fuerzas en el sistema político español y son el elemento realmente sustantivo que hay detrás de la palabra bipartidismo.
LOQUENOSUNE
Para poder efectivamente hablar de fin del bipartidismo se debe poder considerar que esos condicionantes clave han desaparecido. ¿Lo han hecho? No. Peor. Todos estos grandes temas apenas son considerados como aceptables en primera línea de la política y ni siquiera han sido materia para forjar unidades o candidaturas, al menos así formulados. Y otra cuestión, el retroceso del PP en muchos lugares, o incluso del PSOE, no se ha traducido en un final de la influencia de estos partidos. El PSOE sigue siendo vital para poder desplazar al PP de sus posiciones de poder. De ser parte del problema, el PSOE asciende a la condición de partido «necesario». ¿Ha variado su posición el PSOE en temas clave de política económica, laboral, derechos sociales, de relaciones con la OTAN , con el TTiP, con la Unión Europea, respecto de las nacionalizaciones, de la reforma de la constitución en el asunto del deficit? La respuesta es claramente no, no está dispuesto a cambiar nada de eso y es muy amplio además el de los partidos que no cuestionan nada de esto. Es por ello que afirmar que el bipartidismo está en crisis es errónea.
Lo que puede pasar es que, de no formarse un centro de gravedad político en el entorno de la unidad popular, la lógica del sistema persistirá. Acabar con el bipartidismo no es sustituir un sistema de dos por uno de cuatro, sino en el caso español poner fin a la lógica y condicionantes de este sistema.
Es preciso construir una coordinación política de alcance estatal con el objetivo de la Ruptura con el régimen. ¿Sacar al PP de las instituciones y gobiernos? Por supuesto. ¿Dejarle la iniciativa política al ciudadanismo? De ninguna forma. Es vital forjar entre todos una alianza de ancha base, que por la claridad de su posición y de sus objetivos se convierta en un referente de todos los que desde abajo quieren la ruptura. Y digo desde abajo porque está comprobado que desde las direcciones no se quiere. Esto es muy importante. Las direcciones de los partidos que desde 1978 han renunciado a cuestionar seriamente este régimen y a plantear la república como eje político son las mismas que no han estado a la altura de la situación y que han cedido la iniciativa ideológica al ciudadanismo.
Necesitamos un Frente Popular, llamémoslo como lo llamemos: sobre bases claras, con objetivos claros, con propuestas concretas, con la vista puesta en la derrota de este régimen. Y si Podemos, el aparato de IU o el PSOE consideran que no toca todavía, allá ellos. Es suicida la propuesta de IU de pactar con Podemos directamente: la propuesta debe ser más amplia, pues somos muchos los que no estamos ni en IU, ni en Podemos. La Unidad Popular es mucho más amplia que ambos grupos, y se construye desde la claridad y para vencer a este régimen, no para lograr un espacio en este tinglado. Y no, no es la unidad popular una suma de siglas, sino una suma de voluntades, transversal, donde cada uno pone al servicio de la causa lo mejor que tiene, no se veta a nadie y se respeta a todos.
Como republicano tengo que decir que no veo otro camino para la República que la derrota política y social de este régimen. Y éste, un gran frente de unidad similar a lo que fue el Frente Popular, es el único camino.

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