¡No pasarán!: (3) La cobardía del dinero

Alfonso J.Vázquez Vaamonde. ALTER Madrid.

Tercero de una serie de cinco artículos de nuestro compañero de ALTER Madrid Alfonso J.Vázquez Vaamonde con motivo del 77 aniversario del golpe fascista contra la República Española del 18 de julio de 1936.

Que nadie se engaño. El dinero es inclusero: no tiene ni padre ni padre. Por eso, como es un hijo de puita se pasa todo el día haciendo putadas a la gente decente. No soporta que tengan padre y madre y, sobre todo, que tengan dignidad. La envidia le corroe.
La gente cree que el dinero es de derechas y está equivocada. El dinero es de derechas salvo cuando se gana dinero con las izquierdas, entonces es de izquierdas. Mejor dicho, el dinero es intrínsecamente corrupto y apoya todo lo que significa corrupción.
El dinero es monárquico si se pueden hacer negocios, negocietes y negociejos al amparo de la monarquía. Si ésta es un inconveniente se le echa a un lado y se pone uno a hacer negocios, negocietes y negociejos con la república a la que intentará corromper entre halagos y amenazas. Eso es lo que ha ocurrido en todos los países donde antes había una monarquía.
El caso de Grecia es el que hace menos tiempo que dejó de ser una monarquía corrupta.
Pero el caso de España no es muy diferente. Cuando el rey conejo – el abuelo del que acaba de nombra el genocida, Juan Carlos I de Franco — huyó de Madrid abandonando a su mujer y a sus hijos, a los que protegió el honrado y republicano pueblo de Madrid, ninguno de “sus nobles”, los quela víspera hubieran recibido como un honor ser cornudos — siguiendo la secular tradición real – con tal de tener el favor del rey le dejaron en la estacada.
Se cuenta, hay una fotografía patética que lo recuerda, que el único que acudió a despedirlo fue el Conde de Romanones, ¡pero lo hizo en la Estación de Villalba, no en la del Norte de donde partió sólo, porque sólo está el que, por no ser nada por sí mismo, no tiene nada que dar cuando regresa a su ser natural: la nada.
Los mayores quizá no lo veamos, pero sí los más jóvenes. La historia se repetirá. España lleva dos siglos sin soportar dos Borbones seguidos – ¡demasiada borbonada continuada! Por eso es tan importante conocerla, para saber prevenirla en sus repeticiones y exigir que se cumpla como siempre ocurrió con tranquilidad. Cuando Isabel II se tuvo que marchar, consciente de que nadie la quería, se marchó en silencio y sin que se organizara el más mínimo alboroto ni violencia ninguna. Cuando Alfonso XIII se marchó, consciente de que nadie le quería se marchó en silencio – aunque el pueblo estaba festejando feliz el regreso de la democracia – y sin que se organizara el más mínimo alboroto.
¿Y qué hizo el dinero? Lo de siempre, tomar posiciones para poder seguir – como los caracoles – su actividad hermafrodita reproduciéndose a sí mismo sin necesidad de nadie. Mas aun, la inevitable incertidumbre que él mismo se encarga de generar será – como siempre – la perfecta maniobra para pescar enemigo revuelto que es donde saben pescar esta ralea de pescadores.
El ejemplo lo tenemos bien cerca. Estos estúpidos que nos gobiernan se creyeron que porque eran “de la derecha franquista y vaticana” los “mercados” – que es la forma en la que ahora se llama a los “capitalistas”, para que no se note que somos las víctimas del capital – iban a bajar la prima de riesgo para que los ciudadanos vieran lo buen que es que gobierne la derecha.
¡Pedazo de necios! No saben que el dinero no es de derechas ni de izquierdas sino “de sí mismo” y que allí donde puede sacar un céntimo está dispuesto a matar a su madre – ¡si supiera quien es!, con tal de conseguirlo.
Se está corriendo la bola de que Juan Carlos I de Franco debería abdicar en Felipe VI de Franco.
Se dice, que eso es lo más conveniente para la consolidación de la monarquía. Pero esa bola la están haciendo correr los capitalistas republicanos de los USA y de muchos otros países a los que las monarquías ¡les preocupa nada! Ellos son “capitalistas”; por tanto defienden lo suyo: “el capital”, bajo monarquías o repúblicas, bajo democracias o bajo totalitarismos. Si ahora dicen que “están preocupados por la consolidación de la monarquía” es sólo porque creen que esa consolidación, ¡so se produjera!, les permitiría obtener beneficios.

La reflexión nuestra de cada día.

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