Pensiones dignas con garantía constitucional

Comunicado de Alternativa Republicana.

 

Artículo 50 de la Constitución de 1978.
Los poderes públicos garantizarán, mediante pensiones adecuadas y periódicamente actualizadas, la suficiencia económica a los ciudadanos durante la tercera edad. Asimismo, y con independencia de las obligaciones familiares, promoverán su bienestar mediante un sistema de servicios sociales que atenderán sus problemas específicos de salud, vivienda, cultura y ocio.

Desde Alternativa Republicana, en coherencia con nuestra linea de defensa y desarrollo de los derechos sociales y los servicios públicos, apoyamos las movilizaciones que desde hace semanas se vienen desarrollado por diversos colectivos de pensionistas en defensa de unas pensiones dignas que no estén sometidas a aumentos ridículos como el que se ha establecido para este año de un 0.25% y amenazas por parte del Gobierno en cuanto a su financiación y viabilidad.

Parece que el Gobierno del Partido Popular, fiel a los dictados del neoliberalismo, ha aceptado de muy malas maneras las reivindicaciones de un sector de la población al que tenía como seguro granero electoral y ha lanzado a algunos de sus voceros en contra de los jubilados con declaraciones que vienen a situarlos como privilegiados frente a otras capas de la sociedad que puedan haber resultado más perjudicadas por recortes en sus derechos sociales y económicos. Se realizan además apelaciones al ahorro en planes de pensiones por parte de una población cada vez más esquilmada en sus salarios. Por cierto, planes de pensiones que serían gestionados por entidades que han incurrido en perdidas ingentes que estamos sufragando entre todos. Resultaría graciosa la recomendación si no fuese por sus siniestras consecuencias en la vida cotidiana de millones de familias.

Por otra parte, se ha utilizado por el Presidente del Gobierno el consabido  y cínico argumento del “no hay dinero” cuando conocemos las enormes cantidades de recursos públicos derrochados en cuestiones de mucha menor trascendencia social.

Otro representante del neoliberalismo como es el gobernador del Banco de España se ha referido al hecho de que los mayores poseen viviendas en propiedad como “forma de ahorro”. Habría que responder al señor Linde que afortunadamente los mayores de nuestro país tuvieron el buen juicio de que su ahorro se transformase en vivienda y no en instrumentos financieros de dudosa rentabilidad en manos de gestores incompetentes o directamente estafadores.

Bien hacen los pensionistas en seguir movilizando al resto de la sociedad (en un futuro, también pensionista) frente a esta ofensiva gubernamental. Por ello, animamos a toda la sociedad española a que se sume a la movilización convocada a nivel estatal el próximo 17 de marzo.

La radicalidad en nuestros planteamientos es una seña de identidad de Alternativa Republicana. Vamos a la raíz de las cuestiones para buscar soluciones y propuestas. Debemos plantearnos por qué las pensiones pueden estar siempre en el filo del alambre de su sostenibilidad. En el actual régimen de la Constitución de 1978, los derechos sociales, incluyendo las pensiones (reguladas en el artículo 50 que encabeza este comunicado) forman parte de una esfera ambigua carente de garantía real y efectiva denominada “principios rectores de la política social y económica”. Dependen de un desarrollo normativo sujeto a vaivenes en función de los gobiernos de turno.

Entendemos que una sociedad democrática y avanzada que valore el esfuerzo, trabajo y sacrificio de sus mayores ha de sellar constitucionalmente un pacto solidario intergeneracional que garantice unas pensiones de cuantía digna por parte del Estado, de forma que no queden a la buena voluntad de cada gobierno o de negociaciones no siempre claras ni transparentes.

Cuando, como republicanos, reclamamos un cambio de régimen y una nueva Constitución republicana no nos limitamos a cambios en la jefatura del estado o en la bandera. Entendemos que la III República ha de ser la de unos derechos sociales garantizados constitucionalmente. Vayamos a la raíz y busquemos soluciones duraderas y compromisos firmes de la sociedad para las pensiones de los mayores de nuestro tiempo y de los que están por venir.

ALTERNATIVA REPUBLICANA.