Presentación por una ‘Alianza Republicana’ y entrevista a Pedro Alberto García Bilbao

El acto contó con la participación del Secretario General de Alternativa Republicana Madrid Javier González Sabín.

Por su interés reproducimos la crónica del acto en Eco Republicano junto a la entrevista Pedro García Bilbao.

De izquierda a derecha: Pedro Mayor (Iniciativa por Madrid), Pedro García Bilbao (Al Servicio de la República) y Javier González Sabín (Secretario General de Alternativa Republicana Madrid)
De izquierda a derecha: Pedro Mayor (Iniciativa por Madrid), Pedro García Bilbao (Al Servicio de la República) y Javier González Sabín (Secretario General de Alternativa Republicana Madrid)

Ayer miércoles 21 de enero, en un acto celebrado en el Ateneo de Madrid, el colectivo Al Servicio de la República (ASR) expuso con claridad la necesidad de una alianza que coordine los esfuerzos en la lucha por la República. Se ofreció una valoración sobre los acontecimientos del último año, en los que se ha producido un cambio en la corona sin que se haya visto ninguna acción política desde la izquierda que haya sabido cómo responder de forma efectiva, lo que sin duda exige una valoración crítica. En el espacio republicano son diversos grupos los que ya han expresado que la estrategia republicana debe ser reconsiderada y que la política de alianzas seguida hasta ahora no ha sido la correcta: las campañas pro-referéndum lanzadas por partidos parlamentarios se han revelado como placebos encaminados a desviar la lucha republicana de la primera línea de la política y conducir a ninguna parte todos los esfuerzos; la Alianza Republicana tiene sus ideas al respecto.

Al acto de la ASR acudieron Iniciativa por Madrid y Alternativa Republicana de Madrid y numerosos cuadros de otros grupos y se estableció un interesante diálogo sobre el momento político actual y el papel que deben jugar los republicanos.

 

La ASR se creó el mismo día de la abdicación del rey y agrupa a un destacado numero de cuadros republicanos partidarios firmes de continuar la lucha por la República. Eco Republicano ha contactado con uno de los promotores de la Alianza, el sociólogo Pedro A. García Bilbao, miembro de la agrupación ateneista «Juan Negrín», un think tank republicano imprescindible en España, y nos ha respondido a algunas preguntas.
¿En que consiste la Alianza Republicana?

En una propuesta de coordinación política de todos los esfuerzos republicanos sobre unos puntos básicos.
Antes de seguir, una cuestión importante. ¿Es el problema del régimen político lo que os preocupa fundamentalmente?

No, en modo alguno. Lo que ocurre es que los republicanos no separamos la cuestión social de la lucha por la República, para nosotros está unido. La actual relación de fuerzas en España que explica la situación social tiene su origen en la impunidad del franquismo en la Transición. Luchar por la República es luchar por cambiar esa correlación de fuerzas.
¿Es la alianza la propuesta de algún partido político existente?

No. Es una iniciativa que parte de los cuadros republicanos independientes que estamos en Al Servicio de la República y que ya cuenta con el apoyo de otros colectivos republicanos en toda España y con diálogo abierto con fuerzas como Alternativa Republicana en Madrid, Iniciativa por Madrid, las Candidaturas Republicanas de Sevilla, las que están en marcha en Huelva, Málaga, Cádiz, Barcelona y otros lugares. La Alianza Republicana va a ser un sujeto político activo con toda seguridad, saldrá adelante con los que lo vean claro y quieran participar. Los republicanos no podemos depender de terceras fuerzas que no ven la República como una prioridad: este es un error que no debemos volver a cometer.
¿Pero no existen ya instrumentos de coordinación política especificos de vuestro espacio como es la JER?¿Qué ocurre entonces?

Ocurre que en esos instrumentos de coordinación que dices se ha acabado sacrificando la lucha republicana a las estrategias electorales y políticas de la izquierda parlamentaria. Y esa estrategia no pasa por tomarse en serio la ruptura con este régimen y forjar la unidad electoral y política para derrotar al PP con la República como objetivo. Ese es el drama, la izquierda parlamentaria ve la lucha republicana como un lastre a su estrategia general. La dinámica de la JER se ha acabado plegando a los intereses electorales de de IU. Es hora de recapacitar sobre lo sucedido, sobre cómo ha sido posible tamaño error pero sobre todo, unos y otros, hemos de replantearnos cómo actuar.
¿Cuál es el papel que ocupa la JER en el momento político actual?

Ninguno relevante. Es más, ni siquiera es un actor respecto de la población, es prácticamente desconocida, salvo por cierta base militante. Todo su vuelo y su papel público ha sido limitado. Es una cometa a la que no se le ha dejado volar. No es extraño por tanto que haya acabado por revelarse como una especie de artefacto construido específicamente para frenar la acción republicana en estos momentos. Un cortafuegos. Pudo ser el embrión de un Frente Popular y el punto de partida de una estrategia para la ruptura con el régimen, pero no lo ha sido; algunos lo planteamos, pero la dinámica que se impuso tras la entrada de IU en la JER acabó siendo la que ha sido. ¿Qué hay quien está satisfecho con la línea seguida? ¿Que hubo consensos por arriba para que así fuera? Sin duda, pero no es nuestro caso, no todos hemos tragado con esa línea. Para valorar sus resultados yo me remito a los hechos: la línea seguida ha llevado a un espectacular fracaso con ocasión de la abdicación real y a una ausencia clamorosa de la República en todos los procesos de convergencia política y electoral para derrotar al PP.
Pero en estos días, IU / PCE está planteando la necesidad de formación de una alternativa constituyente; y no sólo ellos, también otros grupos como Ganemos y Podemos señalan, cada uno a su forma, la necesidad de actuar en ese sentido. El proceso constituyente está en boca de todos, ¿Por qué afirmas entonces que se ha sacrificado la lucha republicana?

Porque lo de «proceso constituyente» es un engaño que no va a ninguna parte. Es un significante vacío, se está utilizando para impedir que se oiga la palabra república. En IU tienen pánico a usar la expresión Frente Popular y a hablar explícitamente de República.
En el 77 se usó «democracia» para el mismo efecto, ahora es «proceso constituyente», el caso es no hacer referencias explícitas a la República y a la necesidad de recuperar la legalidad republicana. La izquierda con representación parlamentaria está demostrando día a día que no es más que la izquierda del régimen, que son unos incapaces y que sus aparatos no buscan otra cosa que su supervivencia y perpetuación, en brutal engaño a su militancia de base y a su electorado; lo que vemos en Madrid estos días lo ilustra muy bien. Están atrapados por sus contradicciones y conducen a la izquierda a un desastre. En Andalucía consienten que el PSOE les marque los límites de su acción política, en Madrid se debaten entre un viejo aparato corrupto y propuestas de renovación que asumen en gran medida las categorías del discurso de Podemos. El resultado de todo eso es el bloqueo y la parálisis. No se dan cuenta de que estamos ante un proceso muy amplio que amenaza con destruirnos a todos. Hay que actuar.
¿Qué solución podría haber?

Desde un punto de vista republicano el camino pasa por hablar claro y salir de este juego de ambigüedades y engaños. Lo primero es unir a los nuestros. En tiempos de confusión se pueden conseguir apoyos con discursos ambigüos atrapalotodo o bien con palabras claras y propuestas concretas. Debemos reagrupar a los nuestros. Tenemos principios y valores y no vamos a renunciar a ellos ni a traicionarlos. Es desde esa base desde la que se debe construir una alternativa dirigida al conjunto de la población.
La República es una propuesta de calado, amplia, con un proyecto de estado, de país, no es cualquier cosa. Es lo que nosotros llamamos el espíritu de Abril. Si alguien tiene voluntad de lucha y de victoria somos nosotros. No nos hemos rendido y no vamos a hacerlo. La Alianza Republicana es partidaria de la formación de un bloque de resistencia lo más amplio posible con la estructura de un Frente Popular, pero quiero dejar claro que jamás vamos a aceptar sacrificar a la República. La República es irrenunciable. Debo aclarar qué es una estructura de Frente Popular, porque en los debates de estos días sobre alianzas el concepto ha desaparecido. Es un tipo de alianza electoral entre fuerzas que pueden ser muy distintas pero que comparten una posición sobre un tema visto como prioritario, en este caso se trata de derrotar al PP / PSOE, lograr una mayoría y aplicar un programa de emergencia para hacer frente a la situación social y la crisis. Esa alianza electoral se basa en un programa base conjunto, listas conjuntas donde todos están representados y en un compromiso posterior a las elecciones de apoyo mutuo; no se precisa que todos lo compartan todo políticamente, sino que tan solo que sean leales a lo que se estima como básico y a la propia alianza; cada grupo escoge sus candidatos de acuerdo con sus propias normas y luego confluyen todos las listas conjuntas. Sin generosidad política y sin altura de miras no hay nada que hacer.
A los compañeros de IU / PCE lo que les digo es que se aclaren: no pueden seguir así, o prisioneros del palco del Real Madrid y los lastres carrilistas de su historia o con el proyecto de construir un «podemos» de izquierda. Hay otras opciones. Ellos verán.
Estás planteando las cosas como si las emergentes Ganemos y Podemos no jugasen un papel importante…

Sería un error considerar eso. Lo que ocurre es que estas fuerzas emergentes se han situado respecto de la República de forma parecida a la izquierda del régimen. Y no sólo ellos. Recordemos que Juan Luis Cebrián planteó con claridad meridiana en los días de la coronación del rey que para la sociedad española actual el problema no estaba en la dinámica república-monarquía, sino en lograr más democracia. Es decir, la misma posición de J.C. Monedero y P. Iglesias. Podemos opina lo mismo que Cebrián. Me resulta terrorífico.

Ganemos por su parte no es una propuesta de alianza normal, sino una estructura antipartidos y antipolítica, un disolvente para partidos e ideologías. Sólo quienes han claudicado de sus principios y se avergüenzan de su partido pueden andar mendigando la entrada en una falsa coalición así. Las cosas podrían ser mucho más sencillas. Hay que tomar la iniciativa politica desde la izquierda. Bastaría con convocar en un Frente Popular a cuantos estén dispuestos a resistir y vencer, pero quienes tienen los cuadros, la representación parlamentaria, los medios económicos y la estructura para hacerlo no tienen la voluntad política.

Los grupos como Ganemos y Podemos representan una nueva fase de esa degradación, se basan en el descrédito creciente de la izquierda del régimen y en la necesidad sentida por millones de personas de hacer lo que sea para derrotar al PP / PSOE. Pero este sentimiento lo están dirigiendo con un discurso antipartidos y que cuestiona la izquierda y sus valores. Curiosamente estos grupos coinciden con el PCE / IU en cómo tratar la cuestión republicana: según ellos no es prioritaria, divide, no es algo sobre lo que se pueda construir unidad para las elecciones. ¿Cómo es esto posible, nos preguntamos? Hay una respuesta. Es la República la mejor expresión de la Ruptura con el actual régimen, sin embargo hasta el momento no se ha producido ningún intento serio de evaluar la situación y trazar una hoja de ruta conjunta para la República. La conclusión sólo puede ser una: no hay voluntad política de ruptura con este régimen.
¿No es una conclusión injusta? Recordemos que hay propuestas para un referéndum y por el derecho a decidir.

Nosotros exigimos la República que es otra cosa. Consideramos que el franquismo fue un régimen ilegal e ilegales fueron sus referéndos sucesorios. No se olvide que ya hubo dos referendos sobre la monarquía durante el franquismo. ¿Fueron válidos? Pues si no lo fueron declárese oficialmente que no son aceptables y anúlense.

En el actual sistema los referenda son legalmente consultivos, no vinculantes y convocados por el gobierno; forman parte del blindaje de la herencia franquista y de la impunidad. Empecemos por decirlo en alto. Las demandas de referéndum las podrían hacer incluso los monárquicos. Nosotros, repito, defendemos la República y su legalidad robada. Lo de referéndum es una especie de ILP propuesta para tener entretenido al personal y alejar este debate de la contienda política cotidiana. Al régimen, lo del referéndum lo que les provoca es risa.

Incluso en Cataluña, donde se realizó una gran campaña pro-consulta popular modélica, por ejemplo, la consulta ha sido solamente una pieza de una estrategia más amplia, que pasa por intentar listas de unidad nacional y unas elecciones plebiscitarias a las que se acudiría con un programa de ruptura y construcción nacional. Eso sí es una hoja de ruta nítida. En Madrid, la dirección de la izquierda parlamentaria que se reclama republicana, es incapaz de imaginar siquiera una línea de ataque de ese tipo y buscar una coordinación con los republicanos catalanes para tumbar al régimen en Madrid. En suma, lo del referéndum es un engaño. La libertad no se consulta, se proclama y se defiende. Discutamos el cómo, la hoja de ruta, las alianzas y las propuestas de futuro. Los procesos constituyentes los convocan los gobiernos provisionales, esto es una cosa muy seria.

Debe recordarse que los sucesos del 2014, con la sustitución de un Borbón por otro, han puesto de manifiesto el fracaso absoluto de las medidas adoptadas por los partidos parlamentarios que se reclaman republicanos. De igual forma, en los procesos de unidad electoral que hay en marcha, la república está relegada y no figura en las agendas de convergencia como una prioridad. La izquierda institucional que se reclama republicana, pese a contar con numerosos diputados y concejales, fue completamente incapaz aquel día 2 de junio, con cientos y cientos de miles de personas en la calle de tomar la palabra y asumir un compromiso en un momento histórico. Hubo pueblo, pero no dirigentes.

La lucha republicana está pasando por una profunda crisis. Algunos pensamos que se debe replantear por completo la linea a seguir y, desde luego, obtener conclusiones políticas de todo lo que ha pasado en los dos últimos años.
¿Cuales son esos puntos básicos que propone la Alianza Republicana?

Quizás lo fundamental que nos une es la convicción de que la lucha por la República no puede depender de quienes no crean en ella o no la consideren como algo prioritario.
Los puntos que compartimos en la Alianza Republicana son los siguientes:

– necesidad de derrotar política y socialmente al PP y derogación de sus leyes antisociales

– fin de la impunidad del franquismo y derogación de sus leyes, sentencias y tribunales,

aplicación urgente de un programa de emergencia que garantice los derechos sociales y laborales de la población,

– coordinación política y electoral para lograr de acuerdo con una estructura amplia de alianzas como la del Frente Popular.

Estos puntos los complementamos con una idea muy clara, la lucha por la República es irrenunciable, pues ninguna ruptura es creíble sin ese objetivo. Existe además una convicción que nos identifica: consideramos que el discurso ciudadanista, antipartidos, que niega la tensión izquierda derecha y la existencia de la lucha de clases nos parece un despropósito y una verdadera trampa. Los republicanos denunciamos con claridad esas maniobras que son, a la postre, reaccionarias, y apoyamos la unidad de todos los dispuestos a resistir a nuevos y viejos populismos.
¿Cual es vuestra hoja de ruta?

Establecer lazos y diálogo entre todos los republicanos, formar un comité permanente de coordinación de la Alianza y sumar a cuantos compartan esta necesidad. Ser un factor activo por la Unidad. Sabemos que hay muchos grupos más allá o más acá del espacio republicano que no comparten esta visión republicana, pero hay muchas coincidencias en la necesidad de derrotar al PP / PSOE y en conseguir aplicar un programa social y político de emergencia para hacer frente a la terrible situación que vive el país. La presencia de la Alianza Republicana en cualquier proceso de unidad más amplio será una garantía de que la cosa va en serio.
Nuestra propuesta por la República pasa por la declaración de ilegalidad del régimen franquista, tribunales, sentencias y leyes de sucesión. Consideramos que la actual forma de estado es por tanto nula de origen y que la CE78 sencillamente se ve afectada por esa situación, es preciso por tanto devolver la jefatura del estado al depositario de la soberanía que son las Cortes, proclamar la República y formar un gobierno provisional que, tras estabilizar la situación convocase una Asamblea Constituyente. Así es cómo lo vemos. ¿habría 200 concejales, alcaldes y diputados capaces de asumir esta hoja de ruta, comprometerse públicamente a defenderla y a exigir una alianza republicana para las elecciones generales próximas?
Debo decir que esta propuesta fue realizada un año antes de la abdicación del Rey Juan Carlos y literalmente boicoteada y despreciada por la JER. Incluso se convocó una Conferencia de Cargos Públicos por la República cambiando por completo los términos de la convocatoria e impidiendo que se les pudiera plantear esa hoja de ruta. Esto es algo que no vamos a olvidar.
¿Por qué la República es necesaria?

Porque forma parte de la solución. Las luchas por la Salud Pública, la Educación Pública, las libertades y los derechos sociales y laborales no son luchas aisladas, juntas configuran un proyecto de estado, la República.
¿Alianza Republicana se integrará en la Junta Estatal Republicana, o tendrá una línea de trabajo diferente?

La Alianza Republicana tiene el objetivo claro de supeditar todo interés político y electoral a la lucha por la República y la derrota del PP, por lo que dificilmente nos vamos a integrar en un instrumento que no haga lo mismo. Es más, como tenemos la certeza del honrado y firme sentimiento republicano de tantas y tantas Juntas Republicanas locales, hacemos un llamamiento a que se coordinen entre sí, exijan Candidaturas de Unidad Republicana en toda España en las elecciones Municipales y donde no sea posible que tomen la iniciativa de crearlas. La Alianza Republicana ayudará en cuanto le sea posible. Estamos a tiempo de hacerlo y, desde luego, a tiempo de preparar un Frente Popular para las elecciones generales. Hace falta voluntad política, llamamos a cuantos compartan este punto de vista. IU / PCE tienen que aclarar su posición, no se puede ser un satélite del PSOE en Andalucia, el candidato ideal del ABC y las constructoras en Madrid o un aspirante a Podemos 2.0. Salir de esta pasa por tener el valor de convocar un Frente Popular o sumarse al que convoquemos los que sí creemos en la fuerza de la unidad.
¿La crisis arrastra a la monarquía o la monarquía arrastra a la crisis?

La monarquía es una entidad muy funcional al sistema. Es una estructura de poder que funciona perfectamente como tapadera y les está permitiendo administrar esta crisis muy bien; al menos mientras la situación no empeore. Por lo pronto, por arriba han logrado estabilidad, y frente al descontento confían en dos elementos, la represión y la confusión política entre la izquierda. Las expectativas de cambio que ha levantado Podemos están actuando como un freno de la movilizaciones e IU está paralizada al igual que los sindicatos. La monarquía se está librando en esta segunda fase tras la coronación de toda crítica, es decir, el emblema público del régimen no es ya cuestionado; hay amplio consenso sobre los problemas de España no pasan por la forma del régimen, coinciden en ello desde el ABC a Podemos, pasando por todos los demás.
Para nosotros la cuestión del régimen no es superficial, vemos la situación en su conjunto y tenemos muy claro una cosa: quienes temen hablar de la República dudamos que tengan el valor o la firmeza para oponerse a los mercados, la Troika y el capital internacional.
¿Por qué el franquismo sigue siendo legal en España?

Porque la actual relación de fuerzas en España y la estructura misma del régimen se basa en la impunidad del franquismo. La monarquía es la tapadera de todo ese bloque de intereses. No es el pasado lo que les preocupa, sino perpetuar la impunidad hasta el día de hoy. Buena parte de las empresas del IBEX 35 y de la clase dirigente están seriamente implicados con lo que fue la dictadura, sus crímenes y el expolio a la población: Políticas de verdad, justicia y reparación pondrían de rodillas a la oligarquía española actual. Lo saben perfectamente y por ello siguen siendo legales las sentencias y los tribunales franquistas de hace tantos años. No es el pasado lo que les preocupa, sino poder seguir disfrutando sus hijos y nietos de los frutos de su expolio.
¿Por qué en Alemania están prohibida la simbología nazi, y aquí seguimos con calles, estatus e incluso banderas franquistas?

Porque en Alemania el nazismo fue derrotado y las clases dirigentes que lo promovieron y utilizaron se han visto obligadas a distanciarse y mentir sobre su pasado. Aquí las clases dirigentes no quieren prohibir nada de eso, quieren ocultar, que es otra cosa, les incomoda sobremanera la luz sobre el pasado debido a sus complicidades históricas con la matanza fundacional del régimen y el origen bastardo de su posición de clase de hoy.
¿Que ha fallado en la Ley de Memoria Histórica?

No ha fallado. Ha sido un cortafuegos perfecto, que es para lo que la diseñaron. La ley mantiene la impunidad a cambio de unas concesiones a las familias. 70 años después les han dejado enterrar en privado a los familiares que seguían en las cunetas.
¿Ustedes se consideran herederos del legado republicano en el Exilio?

El legado de la República en el exilio es algo que alcanza a todo el pueblo español. La República no sucumbió el 1 de abril de 1939, ese día el ejército popular republicano fue derrotado militarmente y el territorio nacional ocupado por el fascismo, pero la República nunca se rindió, siguió viva en el exilio como expresión de la soberanía nacional española democrática hasta junio de 1977. Nosotros consideramos que un republicano es aquel que se siente identificado con esa tradición y lucha por recuperar algún día la legalidad republicana robada. El actual régimen es legal, el único legal actualmente, pero para nosotros la legalidad republicana robada es la única legítima. Ser republicano es luchar por lograr que legitimidad y legalidad democrática se fundan en una. Es en este sentido que nos consideramos parte de la tradición republicana, como la expresión de una esperanza para el futuro. El presidente Maldonado lo dejó claro en su último mensaje como jefe de estado en 1977, algún día el pueblo español recuperará plenamente su soberanía nacional y ese día la República volverá a España. Este mensaje se debe llevar a las Cortes y ser expresado en voz alta con claridad meridiana. A las próximas elecciones municipales y generales hay que acudir con ese compromiso y actuar en consecuencia.
¿Qué personaje histórico, representaría mejor esta Alianza Republicana, que ustedes proponen?

No hay uno solamente. El primero en plantear algo así fue don Manuel Azaña. El presidente Negrín representa el valor, la firmeza y la dignidad de la República como nadie, pero la lista de los leales que todo lo dieron por su libertad y la nuestra es inmensa.

El nuevo rey Felipe VI fue coronado gracias al bipartidismo monárquico, ¿Por qué el PSOE no defiende la República en el Congreso?

Ni en el Congreso de los Diputados, ni en ninguna parte. República es igual a plena soberanía nacional en el espacio internacional y a un estado comprometido plenamente con los derechos sociales y políticos de los españoles, un programa incompatible con la posición real de España en el escenario internacional. El PSOE realmente existente es una entidad sistémica reconstruida en los años finales de la guerra fría para mantener a España dentro de ciertos límites tras la muerte del dictador. Y ahí sigue
La llegada de la República, ¿propiciaría un entendimiento federal con Catalunya?

Eso es algo que está sinceramente en el corazón de todo buen republicano; la fraternidad y el rechazo al chovinismo de unos u otros. En Cataluña, en nuestra opinión, hay dos problemas que están confluyendo: una voluntad de construcción nacional que busca soberanía y más democracia, y una cuestión social acuciante como consecuencia de las políticas neoliberales de los gobiernos español y, no lo olvidemos, de los gobiernos nacionalistas catalanes.
El éxito de la burguesía catalana ha sido lograr hacer pasar exclusivamente como un problema de construcción nacional, el tremendo malestar que su propia gestión de la crisis ha ayudado a agravar en Cataluña.
Las carencias democráticas y de libertades no son causa exclusiva de la dependencia de Madrid, también hay que tener en cuenta las miserables complicidades políticas con el régimen de la Transición de la propia burguesía catalana. Los republicanos debemos ser aliados en esta lucha donde la solidaridad de clase y la fraternidad se impongan. Juntos somos más fuertes. El pacto federal debe ser la expresión política de la solidaridad entre las clases populares. Esa es la forma en la que entendemos algunos la República Federal. No se olvide tampoco que un cambio de régimen en España necesita de la coordinación política entre republicanos españoles y catalanes como ya ocurrió históricamente. En cualquier caso el federalismo solo es creíble desde una posición republicana. La verdadera independencia es la que debemos lograr todos respecto de Bruselas y los poderes transnacionales que nos controlan y marcan los límites. Para romper las cadenas reales que sufrimos debemos derrotar a sus eslabones tanto en Madrid como en Barcelona.
¿Es posible una República Ibérica, que incluya a Portugal?

Debería serlo. Una confederación republicana sería una forma de resolver muchos problemas de encaje y nos haría más fuertes a todos cara al exterior. Una República es una forma de estado comprometida estructuralmente con las libertades, los derechos y la supervivencia del pueblo, cuando se respetan esos elementos las fronteras no tienen mucho sentido. Ese es el sentido jacobino originario, lo que define la unidad de la República es la universalidad de los derechos humanos no importa donde se esté. La soberanía popular no debe ser la expresión de un chovinismo nacionalista, sino la capacidad de las clases populares y trabajadoras para trazar libremente el futuro de la República superando las contradicciones de clase que a veces enfrentan a un pueblo con otro. Una fórmula confederal amplia, en un sentido ibérico sería una excelente noticia. Tenemos mucho que aprender de nuestros hermanos portugueses.

¿Aspiran ustedes a implementar el laicismo en España?

La separación de la Iglesia y el Estado es una exigencia democrática ineludible. Por supuesto que sí. Hay mucho que hacer en este campo, pues la herencia nacional-católica perdura de forma inconcebible.

La República, ¿convocaría nuevos referéndum para refrendar los acuerdos de la pertenencia a la UE o la OTAN?

La República es sinónimo de plena soberanía nacional y popular. Tendrá que actuar contra cualquier amenaza a su soberanía y supervivencia lo que puede afectar a la UE y a la OTAN dado el caso. No vamos a aceptar ni amenazas ni imposiciones a nuestra soberanía. Y si para entrar en ciertas organizaciones se hizo por votación en las Cortes, por votación en ellas se podría salir.
¿De qué república estamos hablando?

De la que asusta al régimen en España. De la República sin impunidad del Franquismo. La que ilegalizaría la Fundación Francisco Franco y la Fundación Juan Marc. La que nacionalizaría las empresas del IBEX35 que fueron cómplices de la dictadura, explotaron a los presos y se lucraron con el expolio. La que defendería la Verdad y la Justicia. La República que definió la CE31, una república de trabajadores de todas clases organizada en régimen de libertad y justicia. Esa es la república de la que estamos hablando.

¿Hay alguna cuestión más que quisieras plantear?

Gracias, sí. Hay algo que quizás pudiera explicar la preocupación añadida que sentimos algunos. Recordemos que muchas veces se nos acusa a los republicanos de obcecarnos con la forma de estado, pero no es eso. En mi opinión la situación que vivimos no es fácil, ni las perspectivas son buenas. Y no me refiero solamente a que haya gobiernos que siguen políticas antisociales o antidemocráticas que deberían ser cambiados por otros. Esto, de reducirse a un simple problema político, tendría un cierto nivel de gravedad, pero las cosas son mucho más complejas. Hay una crisis energética en marcha; a corto medio plazo resultará literalmente imposible mantener los niveles de consumo que tenemos; las consecuencias sociales y humanas van a ser terribles. No es broma este asunto, en modo alguno. España es un país particularmente dependiente en ese sentido; estamos muy indefensos en ese tema. La crisis ambiental derivada del calentamiento global sitúa a España en una de las zonas de mayor riesgo. La combinación de elementos resulta aterradora. No se trata por tanto de si cambiamos de un gobierno por otro. Se trata de si vamos a disponer de un estado constitucional y políticamente implicado hasta las últimas consecuencias en defender la supervivencia de nuestra población y de asegurar unos niveles dignos de vida para todos. Expliqué esto en el mitin de San Sebastián de los Reyes hace tres años en la campaña de las últimas elecciones generales. Necesitamos la República porque representa el tipo de estado comprometido estructuralmente con la supervivencia colectiva con el que deberíamos poder contar si queremos tener alguna oportunidad. Es la expresión de una esperanza.