Alfonso Vázquez Vaamonde

Alfonso J. Vázquez Vaamonde, candidato en las primarias de ALTER para las elecciones europeas.

[title size=”2″]Presentación de la candidatura[/title]

 

La invitación de algunos compañeros a que presente mi candidatura a la lista para las elecciones europeas me ha llenado de orgullo y constituye un reto lleno de ilusión:
Orgullo porque sentir el aprecio de gente que aprecias nos hace entrar en resonancia; reto porque lo es al ser la primera vez que nos presentamos en el ámbito real de la competición política y mi experiencia es más académica que práctica en estas lides por lo que necesitaré mucho a poyo de quienes tenéis más experiencia; ilusión porque lo es poder contribuir a la recuperación de la democracia que nos robó el dictador al acabar con la II República democrática y heredero pretende robar per vitam aeternam.

Un proyecto que era apenas una quimera que desbordaba ilusión hace un año, está cobrando realidad gracias al esfuerzo de tantos compañeros que están logrando saltar esta inicua valla constitucional que limita los derechos ciudadanos exigiendo avales para que un partido político pueda participar en las elecciones; con ello revelan su miedo al ciudadano libre; es insensato exigir el aval a los mismos a los que pretendes derrotar en la competición.

Como las elecciones son dentro de un ámbito europeo nuestro mensaje republicano podría ser el siguiente: queremos construir una República Federal Europea Democrática y Laica. Con ese objetivo nos proponemos pedir el fin de todas las monarquías que, por no ser democráticas, constituyen un obstáculo insalvable para la creación de una República Federal Europea Democrática y Laica. Esa República sólo será posible cuando todos los ciudadanos europeos seamos iguales en nuestros derechos y podamos elegir a los Jefes de nuestro Estado sin que ninguno tenga un derecho superior al nuestro.

A partir de ahí, predicando con el ejemplo propondremos directamente a D. Juan Carlos I de Franco que no obstaculice el proyecto de la RFED y que siga el ejemplo de su abuelo: irse. En una España democrática no cabe nadie que exija más derechos que los demás. Menos aún si pretende que ese abuso se perpetúe cediendo la Jefatura del Estado recibida de un genocida y dictador militar a su hijo como dictador monárquico, sin contar con la opinión de los ciudadanos ¡una vez más!

Estoy seguro del impacto mediático a través de los medios digitales y redes sociales por lo que tendríamos que tener preparados videos breves, cada video un mensaje, y mensajes cortos para colgarlos de you tube, twitter, etc.; también a través de los medios convencionales que no podrán ignorarlo; y dentro, no sólo del ámbito europeo. Nadie tras el fin de la IIGM cuestionó las monarquías como un obstáculo no democrático para crear la República Federal Democrática Europea.

Defender esa tesis permite destacar que la española es la más inmunda de todas porque la creó un genocida y un dictador colaborador del nazismo que robó la democracia a España y cuyos generales y él mismo todavía son objeto de homenaje en calles y pueblos de España.

Éste será el primer triunfo: pedir pública y directamente que se vaya. De ese modo lograremos que se discuta ese proyecto acabando con la discusión sobre si debe abdicar o no: lo que debe hacer es irse.

El segundo triunfo será que todos los demás partidos se verán obligados a decir si siguen con su defensa de la herencia franquista o s, aunque sea de modo oportunista, defienden la democracia lo que exigirá que entonen el “mea culpa”. Así les forzamos a definirse y decir donde está cada uno.

El tercer triunfo será el cortarles el discurso “de lo suyo” y obligarles a hablar de lo nuestro”; da igual que lo hagan a favor o en contra porque estarán haciendo propaganda de nuestro proyecto político.

Llevo cierto tiempo pensando en la estrategia del discurso que cubra nuestros objetivo nacional, que se vaya el Borbón, dentro del marco europeo del proyecto republicano en el que tenemos que movernos.