Republicanismo: Más allá del activismo digital

Rafael Luna. Secretario General de Alternativa Republicana.

En la red social Facebook hay más de 1.200 páginas (con más de 10 “me gusta”) de contenido, difusión, información, debate o propaganda de la República o sus ideas (1). El 93% de ellas pertenecen a plataformas, grupos o asociaciones virtuales, es decir, o no están legalizadas o no tienen presencia real fuera de la red.

Por lo que se refiere a Twitter el número de cuentas republicanas es incluso mayor, pero el patrón es el mismo.

Esto así dicho, sin más, podría sonar a crítica, sin embargo, no lo es ya que supone un gran esfuerzo para las personas que administran dichos sitios, amén de la enorme difusión que se hace de la idea de República, al provocar la participación activa de miles de personas.

Su labor de concienciación de las ideas republicanas, de la necesidad de que España  deje de ser una monarquía y se convierta en una República, de mantener viva la memoria, es impagable. A nadie le puede caber la menor duda de ello y, de alguna manera, los republicanos estamos en deuda con ese trabajo.

Sin embargo, existe un “pero” importantísimo como es el de la eficacia parcial de ese tipo de comunicación, es decir, la dispersión del mensaje, la no uniformidad del mismo, incluso a veces siendo contradictorio aunque se coincide en lo esencial.

Otro de los grandes problemas de estas “asociaciones virtuales” es el de las personas que pertenecen a ellos, ya que en un porcentaje elevadísimo son las mismas, es decir se repiten en todos los grupos. Si entramos en una página de Facebook republicana cualquiera, veremos que en todas tenemos amigos comunes. Si antes hablábamos de la dispersión ahora hablamos difusión repetitiva e ineficaz.

Pero el problema mayor, es la falta de concreción de esos grupos en la realidad cotidiana. Internet es una herramienta pero necesita una ejecución en lo cotidiano, algo que lleve esas propuestas a la calle, a las instituciones, es decir, hacer política.

Con todos los defectos y carencias que tienen las organizaciones políticas, la actividad real sólo se puede llevar a cabo desde un partido político y es ahí, donde Alternativa Republicana, como único partido netamente republicano, ofrece su espacio.

Nacimos con la clara intención de ser la casa común de todos los radical-republicanos; somos un partido de izquierdas, federalista, laico que antepone lo público a lo privado, por lo que si creéis que todo ello es posible ALTER está a vuestro servicio. Tened por seguro que encontrareis aquí vuestro lugar.

Os pedimos vuestro apoyo para ser más eficaces en la ardua tarea llevar la voz de la República a la calle y a las instituciones. Seguro que merece la pena.


(1) En este sentido, es recomendable la lectura del artículo “Republicanismo, comunicación y redes sociales” del responsable de Eco Republicano Luis Egea en el Suplemento “Es la hora de la III República” de la revista Crónica Popular.

Alternativa Republicana no se identifica necesariamente con los contenidos publicados, excepto cuando son firmados por la propia organización.

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