Las elecciones generales del próximo 29 de noviembre, marcadas por el deterioro de las condiciones de vida por la crisis de la vivienda y la carestía, nos sitúan ante un escenario en el que el avance de la extrema derecha es una amenaza real para los derechos y libertades y la propia convivencia democrática.

En estas circunstancias, ni la resignación ni la defensa del statu quo permiten dar debida respuesta a las necesidades del momento, por lo que debería haberse ofrecido desde la pluralidad de la izquierda una candidatura capaz de movilizar a las mayorías sociales para abrir un camino de transformación política y social frente al agotamiento del régimen del 78, que consagra la monarquía, limita la soberanía popular y preserva privilegios económicos y políticos heredados del franquismo y perpetuados por la Transición.

No basta con gestionar el régimen ni con aspirar a una alternancia que deje intactas sus estructuras fundamentales. Es imprescindible construir una alternativa que democratice el Estado transformándolo en una República sostenida sobre el pacto ciudadano que combata las desigualdades y devuelva al pueblo la capacidad efectiva de decidir su futuro.

Por ello, desde Alternativa Republicana consideramos que frente a la amenaza reaccionaria, no basta con resistir; hay que transformar. Frente a la monarquía y los privilegios, República; frente a la fragmentación, unidad de acción; frente al avance de la extrema derecha, una alternativa de ruptura democrática y justicia social.

Para ello resultaría imprescindible una verdadera unidad de acción de la izquierda y no una mera coalición electoral coyuntural. Un frente político y social que confluya en torno a un programa radicalmente republicano, basado en la soberanía popular, la justicia social, el laicismo y la igualdad y en el que los intereses de las mayorías sociales, de las clases populares, se sitúen por encima de los cálculos particulares de cada organización.

Y por ello, lamentamos la oportunidad perdida de construir ese frente amplio republicano, social, laico y federal que no se limite a administrar el régimen del 78, sino que aspire a superarlo democráticamente.

En consecuencia, Alternativa Republicana no participa en ninguna candidatura o coalición ni se ha adherido a ninguna confluencia. Ello no obsta a que tengamos muy claro quienes son los enemigos de la libertad, la igualdad y la fraternidad, que no son otros que aquellos que pretenden perpetuar los privilegios o hacer retroceder nuestros derechos.

Y por ello, reiteramos la necesidad de que, más allá de las urgencias electorales, es preciso construir una herramienta que facilite la unidad de acción política y social y la convierta en una fortaleza común que trabaje por la ruptura democrática que no es otra cosa que la República.

28 de octubre de 2026

Comisión Ejecutiva Federal

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