
La nueva ley aprobada en octubre establece la retirada de los elementos contrarios a la memoria democrática ubicados en edificios de carácter privado o religioso, pero con proyección a un espacio o uso público.

La nueva ley aprobada en octubre establece la retirada de los elementos contrarios a la memoria democrática ubicados en edificios de carácter privado o religioso, pero con proyección a un espacio o uso público.